
El trabajo remoto ha generado una tendencia a desordenar los horarios de alimentación debido a la presión laboral y a las extensas jornadas frente a las pantallas
La modalidad híbrida, que combina el trabajo virtual y presencial, transformó la dinámica laboral de millones de personas en el mundo. Aunque este sistema brinda comodidad y flexibilidad, expertos en salud alertan que también ha generado cambios importantes en la alimentación, la salud física y el bienestar emocional de los trabajadores.
La nutrióloga clínica Esmaylin Rodríguez dijo a elCaribe que el trabajo remoto ha tenido efectos positivos y negativos en los hábitos alimenticios. Comentó que muchas personas disponen de mayor acceso a comidas preparadas en casa y disminuyen el consumo de comida rápida o productos ultraprocesados. Sin embargo, también surge una tendencia a desordenar los horarios debido a la presión laboral y a las extensas jornadas frente a las pantallas.
Para numerosos trabajadores, el día comienza revisando mensajes o correos electrónicos desde la cama. Otros desayunan frente al computador o almuerzan mientras participan en reuniones virtuales. Esa rutina provoca que desaparezcan los límites entre el espacio personal y el laboral, situación que termina afectando el descanso y la alimentación.
Rodríguez señaló que uno de los errores más frecuentes consiste en retrasar las comidas. Indicó que mantener horarios establecidos resulta esencial para regular el reloj biológico y facilitar el funcionamiento adecuado del organismo.
De acuerdo con la experta en nutrición, alterar constantemente las horas de alimentación puede producir cansancio, ansiedad y cambios en los niveles de glucosa. Además, favorece el almacenamiento de grasa corporal y aumenta el riesgo de enfermedades metabólicas.
Otro hábito recurrente consiste en ingerir alimentos frente al ordenador. Aunque muchas personas consideran esta práctica como una forma de ahorrar tiempo, advirtió que reduce la capacidad de reconocer las cantidades consumidas y las señales de saciedad.
La galena también expresó que numerosos teletrabajadores recurren constantemente al café para mantenerse despiertos o sostener el ritmo de trabajo. No obstante, aclaró que el exceso de cafeína interfiere en el sueño, incrementa la ansiedad y puede generar agotamiento físico y mental.
A esta realidad se añade otro problema silencioso: el sedentarismo. Permanecer durante horas sentado frente a una computadora disminuye considerablemente el gasto energético y favorece el aumento de peso.
Rodríguez explicó que el llamado “sedentarismo digital” guarda relación con el uso prolongado de dispositivos electrónicos y la escasa actividad física.
Para enfrentar esa situación, recomendó incluir pausas activas durante la jornada. Levantarse con frecuencia, caminar dentro de la vivienda, realizar estiramientos o movimientos sencillos ayuda a activar el cuerpo y aliviar la tensión muscular.
Igualmente, sugirió utilizar el tiempo que anteriormente se invertía en traslados para desarrollar actividades físicas como caminar, correr, bailar o montar bicicleta.
En relación con la dieta diaria, aconsejó seleccionar snacks saludables que integren proteínas, fibra y grasas saludables para disminuir el llamado “picoteo” constante.
Entre las opciones mencionó frutas frescas, yogurt griego sin azúcar, frutos secos y mantequilla de maní. Asimismo, recomendó colocar las meriendas en recipientes pequeños para controlar mejor las porciones. Manifestó que cuando alguien permanece sometido a tensión constante, el organismo libera cortisol, hormona vinculada al deseo de consumir alimentos ricos en azúcar y grasas. Esa situación favorece el consumo repetitivo de comida durante el día y perjudica la calidad de la alimentación.
Consejos sobre hábitos saludables
Una dieta basada en ultraprocesados puede alterar el equilibrio intestinal y provocar irritabilidad, fatiga y disminución del rendimiento laboral, indicó Rodríguez. Frente a este escenario, sugirió establecer límites entre el trabajo y la vida personal para evitar el agotamiento mental. También sugirió respetar los horarios de descanso y desconectarse al finalizar la jornada.Otro de los consejos ofrecidos consistió en aprovechar la luz natural durante las mañanas. Según explicó, desayunar o tomar café cerca de una ventana favorece el sueño, el estado de ánimo y el metabolismo. La especialista consideró igualmente que los hábitos saludables deben construirse de manera gradual y constante.
