
La comunidad científica mantiene la alerta ante la inminente presencia del fenómeno conocido como Super Niño. El meteorólogo Marcelo Madelón explicó, en una entrevista reciente, que este evento climático podría generar lluvias mucho más intensas de lo normal, con serio riesgo de inundaciones en amplias zonas de Sudamérica.
Madelón destacó los avances de la meteorología en las últimas décadas y la importancia de la ciencia aplicada al análisis atmosférico, tanto para la vida diaria como para sectores productivos y la navegación aérea.
“El fenómeno de El Niño es una corriente de agua cálida que aparece periódicamente en el Pacífico, alterando el clima global. En el oeste de Sudamérica, en Chile, Perú y Ecuador, hay una corriente normalmente fría, antártica, llamada Humboldt o Perú”
El especialista aclaró que la irrupción de aguas cálidas rompe el equilibrio climático. Señaló que la corriente del Niño ya se está manifestando, pero las investigaciones indican que el agua llegará más caliente que en eventos anteriores, aproximadamente dos grados por encima de lo normal, por lo que se ha denominado “superniño”.
“Esa corriente del Niño ya se está vislumbrando, ya está apareciendo, pero de acuerdo a todas las investigaciones muy serias que se están haciendo, vendría el agua más caliente que en eventos anteriores, como unos dos grados más de lo normal, que ya se calienta. En consecuencia, le están llamando superniño”
Madelón advirtió que este proceso tendrá consecuencias directas sobre Argentina. “En el caso de Argentina y principalmente en verano, esas lluvias suelen producir inundaciones en todo lo que es del centro hacia el este del país. Si normalmente aparece con inundaciones, este superniño puede aparecer con inundaciones incluso más profundas”, afirmó. Provincias y municipios ya han comenzado a tomar medidas preventivas, especialmente en lo relacionado con la evacuación y el drenaje del agua.
Alerta en provincias del Litoral y la Cuenca del Plata

Las fuertes precipitaciones que afectan el sur de Brasil ya generan inquietud en zonas como Entre Ríos y Concordia, donde la represa local podría liberar agua a niveles superiores a los habituales. Madelón confirmó que el crecimiento de los ríos Iguazú, Uruguay y Paraná es solo un anticipo de lo que podría ocurrir más adelante, ya que el superniño se manifestaría a partir de la primavera.
El experto precisó que los actuales anegamientos no corresponden aún al Super Niño, sino a efectos previos del Niño tradicional. “Todavía no ha aparecido el Super niño. Son consecuencias del Niño”, indicó, y recordó que así como antes hubo sequías, ahora se esperan muchas lluvias que ya están afectando el sur de Brasil, provocando el crecimiento de los ríos de la cuenca del Plata.
Desafíos para la infraestructura urbana y el sector productivo

Consultado sobre la capacidad de respuesta ante este escenario, Madelón fue contundente: “Argentina no cuenta con infraestructuras adecuadas. Eso hay que aceitarlo, hay que mejorarlo, hay que prevenir. La lluvia no la podemos parar. De última la podemos pronosticar los meteorólogos, pero prevenir, en infraestructura, cada una de las ciudades sabe cuál es su verdadero talón de Aquiles frente a un exceso hídrico”.
Entre las recomendaciones, el meteorólogo mencionó la importancia de mantener limpios los canales, cañerías y desagües urbanos para evitar el colapso ante lluvias extraordinarias. Puso como ejemplos las inundaciones en Santa Fe y Bahía Blanca, y señaló: “Ya nos ha ocurrido con Santa Fe, nos ha ocurrido con Bahía Blanca, para citar alguna de las últimas lluvias. Creo que si esos trescientos o cuatrocientos milímetros que cayeron en esas ciudades, cayeran en otras, pasaría más o menos lo mismo. Entonces, hay que tener en cuenta la infraestructura”.
En el ámbito agrícola, Madelón indicó: “En un principio puede beneficiarse y tener un campo que pueda producir mucho en la medida de que ese campo no termine bajo agua. Y acá estamos nuevamente hablando de infraestructura que tienen que tener las provincias para poder evacuar excesos hídricos”.

El meteorólogo estimó que el Super Niño comenzará a notarse en la primavera y se intensificará hacia el verano de 2026 y durante 2027. “El agua dentro de aproximadamente un mes va a bajar, porque no se están produciendo intensas lluvias en este momento. Siempre que hay una intensa lluvia, hay que darle mucho tiempo en este tipo de cuencas, no en ríos de montaña, que son mucho más rápidos, pero el exceso de las lluvias que ahora hay en Brasil van a volver hacia la primavera y el verano, y posiblemente más que ahora”, concluyó.
Fuente: Infobae
