
La comunidad de Villa Juana, en el Distrito Nacional, está sumida en el luto y la indignación tras el fallecimiento de Crisarelis Flores, una niña de 12 años, quien murió debido al colapso de una pared en construcción mientras jugaba cerca del lugar.
El accidente también dejó a otras dos niñas gravemente heridas, de 12 y 8 años, quienes están recibiendo atención médica en el Hospital Robert Read Cabral.
Según relató Fara Flores, madre de la pequeña fallecida, las niñas estaban jugando cerca de un toldo caído, cuando, inesperadamente, la pared se desplomó.
Cristian Feliz, padre de Crisarelis, recordó con tristeza su última conversación con su hija: “Lo último que hablé con ella fue ayer. Me dijo, ‘Papi, yo sé que viniste tarde, pero mañana vamos a comprar la ropa’”.
La falta de acción inmediata por parte de las autoridades y de los responsables de la construcción ha provocado una ola de indignación en la comunidad. Vecinos y allegados exigen respuestas claras y que se haga justicia.
Mireyna Mena, vecina de la familia, pidió acciones contundentes: “A las autoridades que les compete, hagan lo que tienen que hacer. Esto no puede quedar impune.
Son niños que necesitan nuestra protección”. Por su parte, Tomasa Reyes expresó su malestar ante la ausencia de los dueños de la construcción, quienes, según señaló, no han dado la cara tras lo sucedido.
La tragedia ha dejado al descubierto preocupaciones por la seguridad en obras de construcción cercanas a zonas habitadas y la negligencia en medidas preventivas.
Los vecinos de Villa Juana esperan que las autoridades investiguen y garanticen que los responsables enfrenten las consecuencias legales correspondientes.
El fallecimiento de Crisarelis ha marcado un antes y un después en esta comunidad, que clama por justicia y por la implementación de medidas que eviten que una tragedia similar vuelva a ocurrir.


