
Hoy vemos a muchos personajes exitosos que no aparentan ser los que se rodeaban de mucha gente. Al analizarlos nos damos cuenta de que han tenido las relaciones adecuadas para triunfar.
No mencionaré nombres, pero puede uno con un simple análisis ver a alguno de esos personajes. Se nota que no eran los más populares entre las chicas, mucho menos fueron los grandes líderes de sus manadas. Los vemos tímidos e introvertidos. Pero a la hora de hacer negocios le llegaron a quien tenían que llegarle… con la dosis exacta de inteligencia interpersonal.
Esta es esencial para muchas áreas de la vida. Tener pareja, por ejemplo. Y aquí vuelvo a referirme a esos grandes íconos de los negocios. Vemos cómo algunos se han quedado con sus primeras esposas. Otros nunca han logrado una relación de largo plazo. En ambos casos podríamos decir que su poca facilidad para relacionarse ha tenido que ver.
Los que cambian de pareja a cada rato han aprovechado su éxito para que se les acerquen personas que son atraídas por ese éxito. Los otros se amarran a esa primera persona que les creó la seguridad de una relación.
Acudo a este ejemplo por los extremos que nos presenta. Enseñándonos que a pesar de uno no ser el que disfruta de la sociabilización, puede lograr ser sociable en la medida de lo necesario para cada uno.
Desarrollar las habilidades sociales es esencial para triunfar. Hoy tanto como en la prehistoria. Siempre hemos tenido la necesidad de andar en manadas. Antes para subsistir, hoy para crecer.
Como enseño en mi libro: Migomismo II, tu Inteligencia Interpersonal, las habilidades para relacionarse pueden ser desarrolladas, a pesar de no tenerlas desde pequeño. Vencer la timidez para conseguir un buen trabajo, hacer un buen negocio, ser un gran líder y hasta conseguir la pareja adecuada es hoy más fácil que nunca.
¿Puedes revisar si te hace falta algo de inteligencia interpersonal para lograr algo que hoy te está dando un poco de trabajo? No importa lo sociable que seas, siempre puede faltar alguna habilidad.
