
SANTIAGO, R.D. — Bajo una escena de profundo llanto, dolor y consternación, la ciudad de Santiago recibe los restos de quien en vida fuera Keyriana Jiménez. La joven, de apenas 18 años de edad, está siendo velada en la funeraria Inavi, en el sector de Pekín, tras confirmarse su sensible fallecimiento en un apartamento de Jackson Heights, Nueva York.
La partida de Keyriana Jiménez ha estremecido a toda la comunidad dominicana, tanto en la isla como en el extranjero, debido a las trágicas circunstancias en las que se produjo su deceso el pasado miércoles.
Originaria del sector La Otra Banda, Keyriana es recordada por sus familiares como una joven llena de ilusiones que hoy regresa a su tierra en medio de una amargura colectiva.
Inmediatamente después de la repatriación de su cuerpo, amigos y allegados se han congregado para brindar apoyo a una familia destrozada por la pérdida.
Según los informes preliminares de las autoridades estadounidenses, la partida de Keyriana Jiménez se habría producido en un incidente de violencia doméstica provocado por su compañero sentimental, quien también perdió la vida en el lugar.
Además, el caso ha reabierto el debate sobre la protección de las mujeres jóvenes en entornos de pareja, especialmente en la diáspora.
La partida de Keyriana Jiménez deja un vacío irreparable y un clamor de justicia que resuena en las calles de La Otra Banda y Pekín.

Tragedia en Jackson Heights y el último adiós en Santiago
El suceso en el apartamento de Queens ha dejado a la comunidad dominicana en Nueva York en estado de shock.
Asimismo, en Santiago, los vecinos de La Otra Banda han levantado altares en su memoria, destacando la juventud y el futuro que le fue arrebatado.
La partida de Keyriana Jiménez es un recordatorio doloroso de las consecuencias fatales que puede alcanzar la violencia intrafamiliar. Puedes consultar más sobre los recursos de ayuda y prevención de violencia de género aquí.
Por otro lado, la funeraria Inavi ha sido escenario de desgarradoras muestras de afecto por parte de sus antiguos compañeros y parientes. Revisa otros reportes sobre sucesos y comunidad en Santiago aquí.
Un ruego por la paz y la conciencia social
En conclusión, la partida de Keyriana Jiménez marca uno de los episodios más tristes para la juventud santiaguera en lo que va de año.
Por lo tanto, diversas organizaciones sociales instan a las familias a vigilar y orientar a los jóvenes sobre las señales de alerta en las relaciones afectivas.
La comunidad espera que este sacrificio no sea en vano y sirva para generar un cambio real en la sociedad.
Finalmente, elevamos una plegaria por el descanso eterno de su alma. En consecuencia, esperamos que la fortaleza divina sea el refugio de sus padres y hermanos en esta hora de tanta oscuridad. Paz a los restos de la joven Keyriana.
