
Duarte.– La señora Dominga Dolores Ureña García, residente en el municipio de Villa Riva, ha hecho pública una denuncia estremecedora que ha conmocionado a la comunidad: asegura estar siendo víctima de constantes episodios de violencia física, verbal y psicológica por parte de sus propios hijos, identificados como Renato y Rafael López.
Con voz quebrada y visiblemente afectada, la mujer de edad avanzada relató que ha tenido que refugiarse en casas de vecinos para proteger su vida, luego de recibir amenazas de muerte y agresiones físicas en múltiples ocasiones.
Dicen que si los meto presos, me van a quemar Me quieren quemar con todo y casa.
Declaró con temor, suplicando ayuda a las autoridades.
Según explicó, sus hijos no viven con ella, pero con frecuencia llegan a su vivienda bajo los efectos de sustancias, exigiendo dinero y comida.
Ante sus negativas, rompen muebles, puertas y ventanas, y la han golpeado brutalmente, causándole lesiones visibles en los brazos.
También han destruido electrodomésticos y otros bienes de uso básico.
Más allá del daño emocional, la señora Ureña García sufre de diabetes e hipertensión, enfermedades que se han agravado por el estrés y la angustia constante que vive. “Ya no aguanto más. Estoy enferma. Esto es una injusticia”, expresó entre lágrimas.
A pesar de la gravedad de la situación, la víctima no ha formalizado una denuncia por miedo a represalias.
Esta realidad, tristemente común en muchos casos de violencia intrafamiliar contra adultos mayores, pone en evidencia la necesidad urgente de atención y acción institucional.
La comunidad de Villa Riva ha mostrado preocupación ante este hecho y ha pedido que las autoridades competentes intervengan de inmediato para garantizar la integridad física y emocional de la señora Ureña García, así como para aplicar las sanciones correspondientes a los presuntos agresores.
Organismos de protección a la mujer y al adulto mayor, así como el Ministerio Público, han sido exhortados a investigar con celeridad este caso y asegurar que se brinde el apoyo y acompañamiento necesario a esta mujer que clama por justicia desde su propio hogar.
