
La Guardia Revolucionaria de Irán informó este viernes que logró interceptar dos petroleros que pretendían cruzar el estratégico estrecho de Ormuz bajo la escolta aérea de las fuerzas estadounidenses. Los buques, según el comunicado oficial, “no acataban las normas” establecidas por Teherán para la navegación en la zona.
De acuerdo con el reporte castrense, los dos navíos fueron detenidos y retenidos por efectivos de la Guardia Revolucionaria. Además, otros cuatro barcos cambiaron de rumbo de forma abrupta y regresaron a sus posiciones anteriores para evitar ser capturados. La institución militar señaló que los petroleros intentaban cruzar por una ruta no declarada, distinta a la vía marítima designada por Irán, que discurre más cerca de sus costas.
Desde el inicio de las hostilidades el 28 de febrero, Irán ha mantenido un control efectivo sobre la navegación en el estrecho de Ormuz. Las autoridades exigen que todo buque obtenga un permiso previo y pague tasas de tránsito para poder utilizar esa vía, por donde antes del conflicto circulaba una quinta parte del petróleo comercializado por mar en el mundo.
El jueves, la Guardia Revolucionaria ya había reportado que dos petroleros que intentaban cruzar el estrecho tuvieron que regresar después de que uno de ellos se incendiara. Las causas del siniestro no fueron detalladas en el comunicado oficial.

Ataque con drones contra una base estadounidense en Kuwait
En una acción paralela, el Ejército de Irán reivindicó un ataque con drones contra “centros estratégicos” de Estados Unidos en Kuwait, como represalia a una ofensiva previa lanzada por Washington durante la madrugada del jueves. Según un comunicado difundido por la agencia Fars, los drones impactaron en hangares de cazas, sistemas de comunicación satelital y almacenes de la base aérea Ahmed Al-Jaber, ubicada en el sur de Kuwait.
El texto incluyó un video del lanzamiento de los artefactos, aunque no se especificó la fecha exacta del ataque. Las instalaciones atacadas, según Irán, “han desempeñado un papel fundamental” en las operaciones aéreas y de vigilancia de Estados Unidos en la región, y son consideradas un centro clave de apoyo aéreo para las fuerzas estadounidenses desplegadas en Oriente Medio.
Estas nuevas hostilidades se enmarcan en la respuesta iraní a una ofensiva previa de Washington que impactó contra la isla de Qeshm, ubicada en el estrecho de Ormuz. Este territorio es uno de los principales puntos de fricción entre ambos países y una zona estratégica para el tránsito de crudo.

El presidente del Parlamento iraní, Mohammad Baqer Qalibaf, aseguró que el bombardeo en Qeshm alcanzó una vivienda civil y declaró:
“Estados Unidos se mancha las manos con un nuevo crimen cada día. El ataque terrorista contra viviendas civiles en la isla de Qeshm es una continuación de los crímenes cometidos en Minab y Larestán. Los estadounidenses se han acostumbrado a compensar las derrotas que sufren en el campo de batalla derramando la sangre de inocentes”.
La reivindicación de Teherán se conoció después de que el Ministerio de Defensa de Kuwait informara la víspera sobre la muerte de una persona en un ataque contra una empresa china en el norte del país, un hecho que atribuyó a la República Islámica de Irán. Hasta el momento, no se han emitido más detalles sobre la identidad de la víctima ni el estado de las investigaciones.
Fuente: Infobae
