
El Gobierno boliviano ha relacionado los recientes episodios violentos en Santa Cruz de la Sierra con personas vinculadas al narcotraficante uruguayo Sebastián Marset, quien fue detenido en marzo en Bolivia y posteriormente extraditado a Estados Unidos. El ministro de Gobierno, Marco Antonio Oviedo, declaró que “esta línea de narcoterrorismo estaba operada por gente cercana al narcotraficante que fue detenido por la Policía y expulsada a los Estados Unidos, Sebastián Marset”.
Oviedo se refería al asesinato de cuatro personas cometido por un grupo de sicarios que el miércoles pasado irrumpió en una hacienda en San Matías, localidad fronteriza con Brasil. Al día siguiente, agentes de inteligencia que se dirigían a la zona para investigar el caso fueron emboscados por individuos armados, resultando muerto un policía cuyo cadáver fue trasladado y abandonado en una pista clandestina.
El ministro señaló que en esa pista “se encuentran muchas de las evidencias” y que era utilizada por la red vinculada a Marset para despachar droga hacia Brasil. Siete personas fueron detenidas por el asesinato del agente de inteligencia, de las cuales cinco son de nacionalidad brasileña y dos bolivianos, según informó el comandante departamental de la Policía de Santa Cruz, David Gómez. El jefe policial agregó que en la pista clandestina se hallaron dos camionetas presuntamente utilizadas durante la emboscada contra los policías.
Por su parte, la administración del presidente Rodrigo Paz indicó el lunes que los hechos violentos están vinculados a las organizaciones criminales brasileñas Primer Comando de la Capital (PCC) y Comando Vermelho (CV), que disputan el control de las rutas del narcotráfico en la frontera entre Bolivia y Brasil. Esta pugna ha desatado una ola de violencia en la región.
Un nuevo ataque armado se registró este miércoles en Santa Cruz de la Sierra. En una zona céntrica y universitaria, un ciudadano brasileño fue abatido a tiros por dos personas que luego huyeron en un vehículo blanco. La identidad de la víctima no ha sido difundida. Con este hecho, la cifra de asesinatos por sicariato en la región ascendió a diez en una semana.
Según reportes policiales y grabaciones de cámaras de seguridad, los atacantes interceptaron a la víctima cuando salía de un restaurante y abrieron fuego antes de darse a la fuga. Tras el ataque, una mujer, presuntamente pareja del fallecido, se acercó al cuerpo y retiró su teléfono celular, llaves y otras pertenencias. La mujer fue aprehendida y permanece bajo custodia policial mientras avanzan las investigaciones.
La administración de Santa Cruz de la Sierra propuso al Gobierno de Rodrigo Paz la aplicación de una “intervención militar conjunta” en respuesta a una “ola de violencia extrema” que afecta al departamento, luego de varios asesinatos, emboscadas a policías y la reciente fuga de presos, hechos relacionados con las organizaciones criminales brasileñas PCC y Comando Vermelho.
El secretario de Seguridad Ciudadana de la Gobernación, Jorge Santistevan, señaló que los acontecimientos recientes “revelan la presencia de organizaciones criminales con altas capacidades que están por encima de las fuerzas del orden y del propio Estado”. Santistevan recomendó al Gobierno nacional que, en el marco del estado de excepción, disponga “la inmediata intervención militar conjunta, el apoyo a las fuerzas del orden para contrarrestar y desarticular, si fuera necesario, a grupos criminales de gran escala”.
Además, solicitó que se autorice a la fuerza militar “hacer uso de sus armas de reglamento exenta de responsabilidad penal para una intervención eficaz y no así decorativa o disimulada”.
El homicidio se suma al reciente asesinato de un ciudadano brasileño de 36 años, identificado como Dennis F. de O., quien fue acribillado con siete disparos en un local nocturno de la avenida Cristo Redentor. Ese mismo día, un veterinario murió a tiros en San Ignacio de Velasco, a 460 kilómetros de Santa Cruz de la Sierra, tras un ataque perpetrado por dos hombres en motocicleta.
Durante la última semana, la región registró otros siete homicidios, cinco de ellos en zonas fronterizas con Brasil —San Matías y Ascensión de la Frontera—, incluida la muerte del subteniente de la Policía Yerson Salazar, quien investigaba crímenes previos. Además, se reportó el hallazgo de dos personas decapitadas en Yapacaní, a 300 kilómetros de la capital cruceña, en la carretera hacia Cochabamba.
(Con información de EFE)
Fuente: Infobae
