
La FIFA ha dado marcha atrás en una de las decisiones más controvertidas del Mundial: ahora permite que los futbolistas y entrenadores hablen español en las ruedas de prensa oficiales, con servicio de traducción garantizado. La medida, anunciada este lunes, pone fin a la prohibición que afectaba a jugadores como Vinicius Junior, Frenkie de Jong o Achraf Hakimi, quienes durante los primeros días del torneo tuvieron que expresarse en inglés pese a dominar el castellano.
El cambio de postura generó sorpresa entre los protagonistas y aficionados, ya que ni siquiera existía la opción de interpretación para ese idioma en las comparecencias de equipos no hispanohablantes. Ahora, cualquier periodista podrá formular preguntas en español y los entrevistados responder en la misma lengua, siempre con traducción simultánea.
El director del Instituto Cervantes, Luis García Montero, emitió un comunicado para celebrar la rectificación.
“Nos alegramos de que la FIFA haya reconsiderado su postura porque se había quedado fuera de juego”,
escribió, destacando que el español es “un idioma de referencia internacional y además es lengua oficial en México, uno de los países que organizan el Mundial”. También recordó que “hay más de 60 millones de personas de origen hispano en los Estados Unidos, de los cuales más de 43 millones declaran que su lengua materna es el español”, lo que hace que la postura original de la FIFA “no tenía ningún sentido”.

García Montero también insistió en que
“el fútbol español lleva mucho, mucho tiempo metiendo goles y era muy triste que la FIFA se metiera un gol en la propia portería”.
Por su parte, el Instituto Cervantes celebró el viraje con un guiño futbolero en redes: “Bravo por el VAR”. Menos amigable fue la reacción de la Alianza por el Español, que calificó los incidentes en las conferencias de prensa como un “desprecio”, aunque agradeció la “rapidez” de los organizadores para corregir la situación.
El origen del conflicto
Durante los primeros días del Mundial, jugadores como Vinicius Junior, Frenkie de Jong y Achraf Hakimi tuvieron que recurrir al inglés en sus comparecencias oficiales, a pesar de poder expresarse con fluidez en español. Las imágenes se viralizaron en redes y reavivaron el debate sobre la inclusión lingüística en los grandes eventos deportivos. La FIFA se defendió alegando que no existía una prohibición expresa contra el español, ya que las preguntas y respuestas en castellano solo estaban permitidas en partidos con selecciones hispanohablantes; el problema surgía en encuentros sin equipos de habla hispana, donde el español quedaba fuera del circuito de traducción.
El cambio de postura se produjo tras varios días de debate público y críticas de periodistas y organismos lingüísticos. La nueva normativa garantiza que uno de los idiomas más hablados del mundo, lengua materna de millones de personas en los países anfitriones, tenga espacio en el mayor evento futbolístico del planeta. Con la medida, la FIFA busca evitar que se repitan incidentes como los vividos por jugadores y periodistas hispanohablantes en las primeras jornadas del torneo.
Fuente: Infobae
