
Bonao, República Dominicana.– El mundo del arte dominicano está de luto tras conocerse el fallecimiento del reconocido escultor, ceramista y muralista Cristian Tiburcio, oriundo de este municipio y considerado una figura fundamental del movimiento cultural de la provincia Monseñor Nouel.
Discípulo del maestro Cándido Bidó, Tiburcio desarrolló una trayectoria artística marcada por la originalidad y el compromiso comunitario.
Su obra, caracterizada por una fusión entre lo tradicional y lo contemporáneo, se extendió a lo largo de décadas en las que cultivó un estilo propio, visible en esculturas, murales y piezas de cerámica que forman parte del acervo cultural nacional.

Más allá de su labor creativa, Tiburcio transformó su residencia en una verdadera Casa Museo, un espacio vibrante y abierto al público donde compartía con estudiantes, visitantes y amantes del arte.
Esta iniciativa convirtió su hogar en un centro de promoción y educación artística, siendo uno de los aportes más significativos a la difusión de las artes visuales en la región.
Cristian Tiburcio fue considerado una gloria del arte nouelense y una figura esencial en la construcción del patrimonio visual de la provincia.
Su legado trasciende la técnica y la estética, al haber utilizado el arte como herramienta de conexión social y cultural.

Diversas voces del ámbito artístico y comunitario han expresado su pesar por la pérdida, destacando la pasión, generosidad y autenticidad que caracterizaron su vida y su obra.
Hasta el momento, no se han ofrecido detalles oficiales sobre los actos fúnebres o conmemorativos.
La familia del artista ha optado por manejar el duelo en la intimidad, mientras reciben el reconocimiento de quienes valoran el impacto de Cristian Tiburcio en la identidad cultural de Bonao y del país.
Su obra, profundamente enraizada en el arte popular dominicano, continuará siendo motivo de admiración e inspiración para futuras generaciones.
