Saltar al contenido Saltar al contenido

Española revela por qué playas de Finlandia son tan distintas

Española revela por qué playas de Finlandia son tan distintas

Con una extensa costa que abarca casi 8.000 kilómetros, España se presenta como un auténtico paraíso costero. Desde los dos archipiélagos hasta las ciudades autónomas en el continente africano, pasando por la península ibérica, el país ofrece una variedad inmensa. Es el lugar soñado para quienes disfrutan de los destellos del sol sobre el mar, para los seguidores de la luz de Sorolla, para los amantes de la brisa marina, para los paladares que se rinden ante la gastronomía del pescado fresco y para aquellos que buscan simplemente descansar bajo una sombrilla alejados del sofocante calor.

Quien haya visitado las playas de Andalucía y luego las de Galicia sabe que la experiencia puede ser muy diferente de una región a otra. Sin embargo, estas diferencias resultan casi insignificantes si se comparan con lo que ofrecen las playas de Finlandia. Así lo ha puesto de manifiesto una joven española que reside en el país nórdico, cuyas observaciones han causado revuelo en redes sociales.

La arquitecta española Nerea Bartolomé, conocida por crear contenido en su cuenta de TikTok, ha señalado que el paisaje es el primer gran contraste. “Una de las cosas que más me sorprende de las playas de este país es que muchas de ellas están más integradas en el bosque que en la ciudad”, afirmó Bartolomé, resaltando la conexión de estas costas con la naturaleza más que con el entorno urbano.

Un bloque de hielo en invierno

Mientras que las playas españolas se mantienen accesibles casi todo el año, las finlandesas se convierten en auténticas masas de hielo durante el invierno. Esto es posible, según la joven, por la composición del agua. “El agua del mar no es salada, es salobre. Y si lo comparas con la salinidad del agua del océano, el agua del mar Báltico tiene cinco veces menos sal que el agua del océano Atlántico”, detalló. Esta baja concentración de sal permite que el mar se congele hasta alcanzar un grosor de 90 centímetros. Bartolomé incluso afirmó que en muchas zonas de Finlandia es posible conducir sobre el mar helado. “Son muy bonitas, pero es una lástima que solo las podamos aprovechar durante cinco o seis meses al año”, lamentó.

Ni nevera ni tumbona ni sombrilla

Otra diferencia fundamental radica en la concepción del ocio marítimo. En Finlandia, la relación con el agua es muy distinta a la mediterránea. “No hay tanta cultura de la playa como en España, sino que es más cultura de baño. O sea, Finlandia es el país de los mil lagos, de hecho hay como ciento ochenta y ocho mil, y todo lo que es la cultura del agua se ve más como el fin del ritual de la sauna. Y las playas son tan pacíficas que también están llenas de animalitos”, explicó la creadora de contenido.

Bañistas y paseantes en la playa de San Lorenzo de Gijón a 16 de julio de 2025. (EFE/Paco Paredes)

Alerta por la presencia de algas

En las costas españolas, los bañistas están acostumbrados a las advertencias por medusas. Sin embargo, en Finlandia, el peligro viene de otra parte: las algas. “A veces hay alerta de algas y todas las playas suelen tener un sistema de megafonía que te avisa de si ese día hay algas que te puedan perjudicar a la salud, y es que algunas de ellas te pueden dar mareos, náuseas, vómitos y demás, pero no siempre pasa”, advirtió Bartolomé, subrayando una precaución completamente ajena para el visitante español.

Fuente: Infobae