
Después de cinco años de ausencia, Eric Baptizat ha retornado a las filas de Ubisoft para ocupar el puesto de director de la marca Assassin’s Creed. La noticia fue difundida a través de LinkedIn por Jean Guesdon, responsable de contenido de la franquicia. Con este nombramiento, el veterano desarrollador asume el control de la dirección de juego de los próximos proyectos de la serie, luego de su etapa en EA Motive.
Un cargo para toda la marca
El nuevo rol de Baptizat no se limita a un juego en particular. Al ser director de juego de la marca, intervendrá en las decisiones que abarcan los distintos títulos de Assassin’s Creed, incluyendo desde el diseño de mecánicas hasta la coherencia de esos sistemas entre proyectos desarrollados por diferentes equipos.
Un director de juego es quien determina el funcionamiento de la experiencia interactiva: establece prioridades para los sistemas, coordina a los responsables de diseño y supervisa que las mecánicas se alineen con los objetivos creativos. En este caso, el alcance es multijuego, una diferencia sustancial frente a dirigir un único videojuego.
Baptizat colaborará estrechamente con Guesdon, quien está a cargo de la dirección de contenido de la marca. Esta división separa la planificación creativa general de la ejecución concreta del diseño, aunque ambos roles deberán coordinar las decisiones que impacten a toda la serie.
Al anunciar el retorno, Guesdon resaltó los 16 años anteriores del desarrollador en Ubisoft, su involucramiento en varias entregas principales y su reciente experiencia fuera del estudio.
“Su pasión por el diseño de jugabilidad y su profunda conexión con esta franquicia hablan por sí solas”, escribió el ejecutivo.
El comunicado no especifica cuál será el primer proyecto que Baptizat supervisará bajo este cargo ni detalla modificaciones en los equipos actuales. Según la información disponible, su responsabilidad será transversal, con influencia sobre múltiples juegos y no sobre una producción aislada.
De Black Flag a Dead Space
La carrera de Baptizat comenzó a principios de los años 2000 como diseñador. Antes de llegar a Ubisoft, trabajó en estudios como Infogrames y Behaviour Interactive, donde participó en juegos basados en licencias como Astérix, Tintin y Looney Tunes.
Se unió a Ubisoft en 2005 y permaneció allí durante 16 años. Gran parte de su trayectoria dentro del editor estuvo ligada a Assassin’s Creed, aunque asumió responsabilidades variadas a medida que la serie evolucionaba.
Fue diseñador principal de Assassin’s Creed IV: Black Flag, cargo encargado de coordinar las mecánicas y sistemas definidos por el equipo de diseño. Posteriormente trabajó como diseñador senior en Assassin’s Creed Unity y como responsable de proyecto en el área de diseño de Assassin’s Creed Origins.
Su trayectoria culminó como director de juego de Assassin’s Creed Valhalla, una posición más amplia que le otorgó responsabilidad directa sobre la experiencia jugable. Estos antecedentes explican por qué Ubisoft eligió a un desarrollador que ya conoce tanto la estructura interna de la serie como las diferencias entre sus entregas.
En 2021 abandonó Ubisoft y se unió a EA Motive. Allí dirigió el remake de Dead Space, lanzado en 2023 y bien recibido por la crítica. El proyecto reconstruyó el juego de terror y ciencia ficción con tecnología moderna, manteniendo su estructura central mientras modificaba elementos de presentación y jugabilidad.
Luego se desempeñó como uno de los directores de diseño de Battlefield 6. Esta etapa amplió su experiencia fuera de Assassin’s Creed y lo llevó de un título de terror para un jugador a una producción de acción militar centrada en sistemas de combate a gran escala.

El vínculo con Black Flag Resynced
El regreso se produce tras el lanzamiento de Assassin’s Creed Black Flag Resynced, remake del juego en el que Baptizat había trabajado como diseñador principal. La nueva versión recupera la aventura de Edward Kenway, uno de los protagonistas más emblemáticos de la franquicia, e incorpora contenido adicional junto con mejoras técnicas.
La relación entre ambos proyectos es directa: Baptizat ayudó a definir el diseño del Black Flag original y ahora regresa con autoridad sobre la dirección de futuros títulos. Ubisoft no ha confirmado que el desarrollador haya participado en Resynced, por lo que su nombramiento debe interpretarse como parte de la planificación posterior al lanzamiento y no como un crédito retroactivo sobre el remake.
Ubisoft tampoco ha revelado qué proyectos supervisará Baptizat en primer lugar ni ha proporcionado fechas para los próximos anuncios. Sin embargo, su cargo ya está definido: dirigirá la jugabilidad de Assassin’s Creed a escala de marca, tras haber trabajado en Black Flag, Unity, Origins y Valhalla.
Fuente: Infobae
