
Electronic Arts (EA), gigante mundial en la industria del videojuego, ha puesto en marcha una tercera oleada de despidos a nivel global. Esta reestructuración se produce mientras la compañía está inmersa en el proceso de venta al Public Investment Fund de Arabia Saudí, en asociación con Jared Kushner. La firma justifica estos recortes apelando a las “necesidades cambiantes de los fans” y al avance de la inteligencia artificial, una decisión que ha encendido las alarmas sobre el futuro laboral y la dirección estratégica del estudio.
Una tercera tanda que golpea a veteranos y áreas clave
Según reportes internos y mensajes filtrados, esta nueva ronda de despidos ha alcanzado a los departamentos de soporte al cliente, recursos humanos, seguridad y tecnología. Entre los afectados se encuentran profesionales con más de diez años de servicio en la empresa. Este movimiento se suma a dos recortes previos ocurridos en el último año y medio, profundizando la incertidumbre en la plantilla.
Expresados en redes sociales, varios exempleados de EA —tanto en Estados Unidos como en posiciones remotas e internacionales— confirmaron la magnitud de la medida. Hasta el momento, la compañía no ha revelado el número concreto de personas despedidas. Estas acciones reflejan una tendencia creciente en el sector tecnológico: reemplazar puestos de trabajo con automatización y inteligencia artificial.
La IA como excusa y como estrategia de negocio
Desde 2024, la cúpula directiva de EA, encabezada por el CEO Andrew Wilson, ha impulsado la integración de la inteligencia artificial en el corazón de sus operaciones. La empresa mantiene más de cien proyectos activos en esta área. Laura Miele, alta directiva de la firma, ha calificado a la IA como el motor de una “real alza creativa” interna.
No obstante, este mismo discurso ha servido como justificación para los despidos, alineándose con la práctica habitual de las grandes tecnológicas de reducir costos mediante la IA, incluso a costa de empleados con larga trayectoria. Entre los desvinculados figuran miembros de los equipos de tecnologías de la información, lo que apunta a una estrategia de centralización y subcontratación de servicios técnicos.

La sombra de la mayor compra en la historia de los videojuegos
Todo este proceso de reestructuración ocurre en paralelo a la adquisición de EA por el fondo soberano de Arabia Saudí, en alianza con Jared Kushner. La operación, valorada en 55.000 millones de dólares, otorgaría al reino árabe el control del 93,4% de la compañía. Anunciada oficialmente en septiembre de 2025, la venta ahora está sujeta al veredicto de la Comisión Europea en materia de competencia, cuyo plazo límite vence el 23 de julio.
Sindicatos del sector y organizaciones defensoras de los derechos humanos han expresado su preocupación por los posibles riesgos que esto implica para la independencia creativa y la protección de los derechos laborales. La incertidumbre crece en torno al número exacto de empleados que conservarán su puesto tras la operación, especialmente después de los recortes en estudios emblemáticos como BioWare, Respawn, Codemasters y Full Circle. A medida que se acerca la fecha límite y persisten los despidos, la presión para esclarecer el futuro de los trabajadores y el nuevo perfil internacional de la empresa sigue en aumento entre los empleados y la comunidad de jugadores.
Fuente: Infobae
