
La imagen de Rodrigo De Paul masticando caramelos antes de cada partido de la selección argentina se ha vuelto tan habitual como la compañía de Leandro Paredes. Pero lo que muchos no saben es que esta costumbre tiene raíces profundas que se remontan a la infancia del volante surgido en Racing Club.
La historia fue revelada por Mónica, la madre del futbolista, quien explicó que todo comenzó con un gesto de Osvaldo, el abuelo de De Paul. Cuando Rodrigo era niño, su abuelo lo llevaba a los entrenamientos y le dejaba monedas para comprar caramelos masticables en el buffet del club.
Durante años, Rodrigo creyó que esas monedas sobraban. Pero la verdad era muy distinta: Osvaldo se quedaba sin el dinero del pasaje de regreso y volvía caminando a casa para que su nieto pudiera disfrutar de esos dulces.
“Durante muchos años, Rodrigo nunca supo que esas monedas que le daba a él eran las monedas del viaje. Mi papá se volvía a la casa caminando y le daba esas monedas para que él se compre los caramelos cuando iba a entrenar”, recordó Mónica.
Esta rutina se convirtió en un símbolo de sacrificio y amor familiar. “A Rodrigo le quedó como un gesto especial, como un sacrificio especial que hacía su abuelo por él”, añadió la madre. Lamentablemente, Osvaldo falleció en 2009, antes de ver a su nieto debutar en Primera División y mucho menos vestir la camiseta de la Selección. “Desde donde esté, lo ve”, expresó Mónica.
Rodrigo lleva un tatuaje en el brazo izquierdo con la frase “para siempre en mi corazón” en homenaje a su abuelo. Por eso, cuando entra a la cancha o anota un gol, se besa la muñeca recordándolo. “Rodrigo siempre dice: ‘El abuelo me ayuda, el abuelo me ayudó’”, contó su madre.
La cábala compartida con Paredes
La escena de De Paul y Leandro Paredes comiendo caramelos juntos se volvió icónica en el equipo argentino. Pero esa tradición compartida tuvo otro origen, dentro del vestuario. Fue el propio Paredes quien detalló que la costumbre grupal comenzó durante la Copa América 2021, cuando varios jugadores empezaron a consumir caramelos antes de los partidos en plena concentración.
Ese torneo marcó el primer título de la era de Lionel Scaloni al frente de la Selección, rompiendo una sequía de 28 años sin éxitos en categoría mayores. Luego llegaron la Finalissima 2022 y el Mundial de Qatar a fines de ese año. En ese Mundial, una bandera con un mensaje para Osvaldo emocionó profundamente a De Paul. En 2024 repitieron la hazaña en la Copa América de Estados Unidos. Ahora, el equipo busca revalidar el título mundial y ya terminó primero en el Grupo J de las eliminatorias.
El ritual también tiene sus reglas numéricas. Paredes reveló que suele comer siete caramelos: cuatro azules y tres amarillos. En cambio, De Paul consume 14 caramelos, aunque sin una combinación fija de colores.
La Selección ganó, avanzó en el torneo y la rutina quedó instalada. De Paul y Paredes repitieron el gesto partido tras partido hasta la consagración en el Maracaná frente a Brasil, y desde entonces nunca lo dejaron de hacer.
Así, la imagen de ambos futbolistas caminando sobre el césped minutos antes de cada encuentro mientras mastican caramelos quedó ligada a dos historias distintas: una, nacida en la infancia de De Paul por el sacrificio silencioso de su abuelo Osvaldo; la otra, consolidada en la concentración de la selección argentina durante el torneo continental de 2021 que devolvió la gloria al equipo.
Fuente: Infobae
