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Científicos checos crean microrrobots que eliminan microplásticos

Científicos checos crean microrrobots que eliminan microplásticos

Un diminuto ejército de robots microscópicos se activa bajo la superficie terrestre y en aguas contaminadas para combatir una de las amenazas ambientales más persistentes: los microplásticos.

Su eficacia es notable: eliminan hasta el 94% de los microplásticos presentes en muestras de laboratorio. Esta tecnología fue desarrollada por un equipo de científicos de la República Checa y representa un enfoque novedoso frente a un desafío que parecía casi imposible de resolver con métodos convencionales.

Los microplásticos —fragmentos de plástico menores a 5 milímetros— ya se han infiltrado en suelos agrícolas, fuentes de agua potable y la cadena alimenticia. Su impacto incluye la degradación de la fertilidad del suelo, la alteración de los ciclos de nutrientes y un riesgo directo para la fauna acuática y terrestre. Ante la dificultad de extraer estas partículas diminutas, los investigadores optaron por la ingeniería robótica a escala nanométrica.

Los robots están fabricados a partir de partículas de MXene —un material compuesto por láminas ultrafinas— y recubiertos con níquel.

Ese recubrimiento magnético permite que cada robot sea guiado y activado de forma remota mediante campos magnéticos rotatorios. Así, estas pequeñas máquinas pueden desplazarse y “acostarse” dentro de los intersticios del suelo y el agua, maximizando el contacto con los microplásticos y atrapándolos con su superficie adhesiva.

Pruebas de laboratorio: resultados y funcionamiento

Estos fragmentos de plástico afectan la fertilidad del suelo y la vida acuática y terrestre (Imagen Ilustrativa Infobae)

Los ensayos en laboratorio arrojaron cifras contundentes: los robots eliminaron el 94% de las partículas de poliestireno y el 89% de PET en muestras de agua en solo una hora. En el caso del suelo, las tasas de remoción alcanzaron un 81% para poliestireno y un 72% para PET.

Estos números superan ampliamente a los métodos pasivos, que dependen únicamente de la capacidad de adsorción del MXene sin aprovechar el movimiento activo controlado por magnetismo.

El experimento consistió en introducir los robots en muestras contaminadas y activar los campos magnéticos. Como explicó el equipo en la revista npg Asia Materials:

Los microrrobots pueden avanzar por ambientes de suelo permeados por agua, desentrapar microplásticos y extraerlos de la matriz del suelo”.

Una vez finalizada la operación, los investigadores usaron un imán para retirar tanto los robots como los microplásticos atrapados en ellos.

Ventajas sobre métodos tradicionales

La propuesta checa supera varios obstáculos que presentan las técnicas actuales para remover microplásticos. Métodos como la adsorción pasiva, la extracción electrocinética o la biorremediación suelen ser costosos, poco eficientes y no siempre viables a gran escala.

El recubrimiento magnético permite controlar a los robots mediante campos magnéticos rotatorios (Imagen Ilustrativa Infobae)

La clave de los robots radica en su capacidad de movimiento dirigido y colectivo, que incrementa las probabilidades de contacto y captura de partículas dispersas en medios complejos como el suelo.

Además, la estructura de capas del MXene permite que el agua y las moléculas orgánicas penetren y salgan de los espacios entre las láminas, facilitando la adsorción de microplásticos de distintos tamaños y tipos. El recubrimiento magnético, a su vez, posibilita recuperar los robots con facilidad —al menos en entornos controlados— tras la limpieza.

Aunque los resultados son prometedores, la tecnología aún no ha sido probada fuera del laboratorio. El equipo advierte que persisten desafíos críticos antes de avanzar hacia aplicaciones reales. Entre los principales riesgos están la posible liberación de iones metálicos de las nanopartículas de níquel —lo que podría generar contaminación secundaria— y la dificultad de recuperar el 100% de los robots tras la operación.

Como explicó el grupo de la República Checa:

La transición a ecosistemas reales requiere pruebas rigurosas de campo para evaluar el desempeño en condiciones más complejas y variables”.

Además, subrayaron la necesidad de encontrar materiales magnéticos más seguros antes de implementar la técnica a gran escala.

La amenaza de los microplásticos se extiende por todo el planeta y afecta tanto a ecosistemas acuáticos como terrestres. La innovación de los microrrobots magnéticos abre una vía para enfrentar este problema con herramientas activas, adaptables y que podrían aplicarse en distintos entornos.

Esta plataforma de microrrobots representa una estrategia versátil y sostenible para la descontaminación activa de contaminantes en ecosistemas acuáticos y terrestres”, sostiene el equipo en el artículo original.

La investigación se perfila como un hito en la lucha contra la contaminación plástica, aunque su éxito definitivo dependerá de futuros ensayos en campo abierto y de la resolución de los desafíos técnicos y ambientales señalados por los propios científicos.

Fuente: Infobae