
La capital argentina se tiñó de celeste y blanco este martes, cuando miles de aficionados se congregaron en puntos emblemáticos de la ciudad para seguir en vivo el duelo decisivo entre la Albiceleste y el conjunto inglés, correspondiente a las semifinales del torneo internacional.
Desde tempranas horas de la tarde, según la hora local de Ecuador (UTC-5), los alrededores del Obelisco y el Microcentro porteño se convirtieron en un hervidero de emociones. Banderas, camisetas y cánticos se apoderaron de las avenidas principales, en una jornada que promete quedar en la memoria de los seguidores del fútbol sudamericano.

El ambiente festivo contrastó con la tensión que generó cada jugada dentro del campo. Familias completas, grupos de amigos y turistas se sumaron a la marea humana que siguió el partido desde pantallas gigantes instaladas en distintos sectores de la ciudad. La policía local mantuvo un operativo de seguridad para garantizar el orden entre la multitud.


Entre los asistentes, Juan Martín, un hincha de 34 años, comentó a los medios presentes: “Esto es único. Se siente en el aire la pasión de todo un país. Ojalá podamos llevarnos la victoria”. Su testimonio reflejó el sentir de muchos argentinos que confiaban en el equipo dirigido por Lionel Scaloni.



Las calles aledañas al Estadio Monumental también registraron una alta concentración de seguidores, aunque la mayoría optó por reunirse en los tradicionales puntos de encuentro del centro porteño. La Plaza de la República y la Avenida 9 de Julio fueron los epicentros de la celebración previa al partido.




Los vendedores ambulantes improvisaron puestos de comida y merchandising, mientras que algunos aficionados pintaron sus rostros con los colores patrios. La selección argentina, que llegó a esta instancia tras superar a rivales de alto calibre, buscaba un boleto a la final que ilusiona a todo el continente.








































Fuente: Infobae
