
El presidente Luis Abinader recibió este miércoles el informe consolidado de la Consulta Nacional sobre el Futuro de la Educación Dominicana, un proceso participativo que reunió los aportes de más de 7,000 representantes.
El documento servirá de base para la formulación de una política pública de largo plazo y para la redacción del proyecto de reforma a la Ley General de Educación, Ciencia y Tecnología.
Durante la actividad, celebrada en la Sala Carlos Piantini del Teatro Nacional Eduardo Brito, el mandatario afirmó que este proceso marca el inicio de una etapa orientada a adaptar el sistema educativo a las demandas de la inteligencia artificial, la innovación y la Cuarta Revolución Industrial.
“Esta consulta no ha sido para mirar al pasado. Ha sido para construir el futuro. Vivimos una época de cambios extraordinarios y la escuela no puede seguir preparando a nuestros jóvenes para un mundo que ya no existe; debe prepararlos para el mundo que viene”, sostuvo Abinader.
El acto reunió a ministros, autoridades civiles y militares, representantes de los sectores empresarial, sindical, académico y religioso, así como a miembros de organismos internacionales.
Calidad frente a inversión
El jefe de Estado reconoció que la República Dominicana incrementó el gasto en el área y mejoró aspectos de infraestructura, alimentación escolar, tecnología y condiciones laborales para el magisterio.
No obstante, subrayó que el reto prioritario radica en trasladar la asignación presupuestaria hacia resultados concretos de aprendizaje.
“Todos sabemos que invertir más no garantiza, por sí solo, mejores resultados.El gran desafío es convertir esa inversión en calidad, para que cada peso destinado a la educación se traduzca en mejores aprendizajes, mayores oportunidades y un futuro más prometedor para nuestros niños y jóvenes”, declaró.
Abinader detalló que la formación escolar debe fortalecer las áreas de lectura, escritura, matemáticas y ciencias, además de integrar el pensamiento crítico, la capacidad de resolver problemas y la formación en valores.
Asimismo, señaló que la transformación debe garantizar cobertura a estudiantes con necesidades específicas, adultos que requieren readecuación laboral y personas que abandonaron las aulas.
El gobernante vinculó esta reforma con la meta de duplicar el tamaño del producto interno bruto nacional hacia el año 2036.
“Con este nuevo modelo, la República Dominicana asume una meta clara: ser protagonista y beneficiaria de la Cuarta Revolución Industrial, y nunca una víctima de ella”, enfatizó.
Política de Estado y gobernanza
El ministro de Educación, Luis Miguel De Camps, indicó que los resultados reflejan la demanda social de una reestructuración integral del sistema educativo y no de intervenciones aisladas.
Explicó que el propósito central es construir una política de Estado con sostenibilidad en el tiempo.
“Hablar del futuro de la educación implica consolidar un pacto que sustente una verdadera política de Estado, capaz de convertir la escucha en decisiones, las decisiones en políticas públicas y esas políticas en resultados concretos”, enfatizó De Camps.
Por su parte, el ministro de Administración Pública, Sigmund Freund, calificó la consulta como un mecanismo de gobernanza participativa que fortalece la institucionalidad democrática mediante el consenso con la ciudadanía.
Visto bueno por los tres expresidentes de RD
Expresidentes y sectores clave participaron en la consulta.
El informe consolidado incorporó las propuestas de los expresidentes Hipólito Mejía, Leonel Fernández y Danilo Medina, quienes remitieron sus observaciones mediante representantes designados para las mesas de trabajo.
El proceso incluyó también la participación de universidades, asociaciones magisteriales, gremios empresariales, organizaciones sociales, grupos religiosos y representantes de la diáspora dominicana.
De acuerdo con las autoridades, la integración de estos actores busca asegurar la continuidad de la política educativa por encima de los cambios partidarios en la administración del Estado.
Uno de los ejes principales del documento es la vinculación del sistema preuniversitario con la educación superior y la formación técnico-profesional.
El ministro de Educación Superior, Ciencia y Tecnología, Rafael Santos Badía, afirmó que las conclusiones permitirán alinear la enseñanza universitaria y la investigación científica con las necesidades del desarrollo productivo de la población y la República Dominicana.
