
El presidente de Ucrania, Volodímir Zelenski, confirmó que las fuerzas ucranianas llevaron a cabo una nueva ofensiva de largo alcance contra infraestructura estratégica en territorio ruso, que incluyó ataques a dos refinerías de petróleo. Según el mandatario, la operación forma parte de la estrategia para debilitar la capacidad logística y militar de Moscú en medio del conflicto.
Zelenski explicó que los bombardeos afectaron instalaciones ubicadas en las regiones de Bashkortostán y Yaroslavl, además de otros objetivos militares, entre ellos embarcaciones rusas en el mar Negro. El mandatario destacó que estas acciones buscan incrementar la presión sobre Rusia mientras continúan los enfrentamientos entre ambos países.
Las autoridades rusas informaron que durante la ofensiva fueron lanzados más de 600 drones ucranianos contra distintas regiones del país y aseguraron que la mayoría fueron interceptados por sus sistemas de defensa aérea. Sin embargo, algunos impactos provocaron incendios y daños en instalaciones petroleras.
Mientras Ucrania mantiene sus ataques contra objetivos estratégicos en territorio ruso, Moscú continúa con bombardeos sobre ciudades ucranianas, lo que mantiene la escalada del conflicto y aumenta la preocupación de la comunidad internacional por un mayor deterioro de la seguridad en la región.
