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Virus Bourbon: la nueva amenaza de garrapatas que preocupa a científicos

Virus Bourbon: la nueva amenaza de garrapatas que preocupa a científicos

La convivencia entre humanos y garrapatas se remonta a miles de años, pero en las últimas décadas el cambio climático está modificando el comportamiento de estos arácnidos. El calentamiento global convierte en territorios aptos para las garrapatas zonas que antes eran demasiado frías para su supervivencia.

En España existen 40 especies de garrapatas, aunque solo cinco representan un riesgo relevante por su capacidad de transmitir patógenos. La más conocida es la responsable de la enfermedad de Lyme, una infección que, sin tratamiento antibiótico oportuno, puede afectar articulaciones, corazón y sistema nervioso.

Sin embargo, hay otras enfermedades menos difundidas transmitidas por garrapatas que, sin una vigilancia adecuada, podrían convertirse en un problema de salud pública. Una de las que más ha alarmado a la comunidad científica en Estados Unidos es el virus Bourbon, especialmente tras un estudio reciente publicado en The American Journal of Tropical Medicine and Hygiene.

Entre 2019 y 2024, investigadores de la Stony Brook University de Nueva York analizaron muestras de sangre de 107 pacientes atendidos en el condado de Suffolk (Long Island) por presentar enfermedad febril aguda compatible con infección transmitida por garrapatas.

Los científicos buscaron evidencias de tres virus emergentes: Powassan, Heartland y Bourbon. Los resultados mostraron que dos pacientes tenían anticuerpos neutralizantes frente al virus Bourbon y uno frente al virus Heartland. En dos de esos casos (uno de Bourbon y otro de Heartland) se detectó un aumento de cuatro veces en los títulos de anticuerpos entre dos muestras de sangre, lo que indica una infección aguda o reciente. Ningún participante presentó anticuerpos frente al virus Powassan.

Un virus descubierto hace poco más de una década

El virus Bourbon fue identificado por primera vez en 2014 en el condado de Bourbon (Kansas), de donde toma su nombre. Se transmite mediante la picadura de la garrapata estrella solitaria (Amblyomma americanum), una especie que se extiende por el este de Estados Unidos y que podría migrar a otras regiones.

No existe vacuna ni tratamiento antiviral específico, aunque la infección sigue siendo poco frecuente. Los pacientes suelen presentar fiebre, cansancio intenso, cefalea, dolores musculares, náuseas o erupciones cutáneas, síntomas que se confunden fácilmente con otras enfermedades transmitidas por garrapatas. Esa similitud clínica dificulta el diagnóstico, ya que tampoco existe una prueba comercial para detectar el virus.

Un paciente no mejoró con el tratamiento habitual

El hallazgo más relevante del estudio corresponde a uno de los pacientes con infección por virus Bourbon, que presentó un incremento de cuatro veces en los anticuerpos neutralizantes, confirmando una infección reciente.

“Este caso, sin duda, se debió al virus Bourbon, y en el transcurso de un mes los títulos de anticuerpos se multiplicaron por ocho. El paciente presentó síntomas muy graves y fue hospitalizado”,

resume Luis Marcos, autor principal del estudio, profesor de los Departamentos de Medicina y Microbiología e Inmunología de la Renaissance School of Medicine de la Universidad de Stony Brook y director de la Clínica de Enfermedades Transmitidas por Garrapatas.

Según el investigador, el paciente fue diagnosticado inicialmente de enfermedad de Lyme y recibió tratamiento con doxiciclina, el antibiótico habitual frente a infecciones bacterianas transmitidas por garrapatas. Sin embargo, no experimentó ninguna mejoría y continuó con fatiga intensa y fuertes dolores de cabeza, lo que llevó a ampliar el estudio.

Aunque el virus Bourbon continúa siendo una infección muy poco frecuente, los investigadores creen que podría pasar desapercibido con mayor frecuencia de la que reflejan los registros oficiales.

La necesidad de ampliar la vigilancia

Más allá de confirmar el primer caso en Nueva York, el estudio evidencia una carencia importante: la escasa vigilancia de los virus transmitidos por garrapatas en comparación con el seguimiento de las infecciones bacterianas más conocidas.

Los autores concluyen que sus resultados “subrayan la necesidad de ampliar la vigilancia viral, las pruebas clínicas y el desarrollo de ensayos para mejorar la toma de decisiones clínicas e informar sobre la epidemiología de las enfermedades transmitidas por garrapatas y el manejo de vectores”.

Fuente: Infobae