
El sábado por la noche, Kansas City fue azotada por una intensa tormenta con vientos y lluvia que encendió las alarmas meteorológicas. A pesar del riesgo, la Selección Argentina no abandonó su tradición más icónica: un asado con carne y achuras traídas desde Argentina, que reunió a casi 90 miembros de la delegación en el hotel de concentración. Mientras los teléfonos emitían advertencias sobre el fenómeno climático y recomendaban permanecer bajo techo, la parrilla seguía encendida.
El arquero Emiliano Dibu Martínez fue el encargado de compartir parte del evento mediante un video en sus redes sociales. En las imágenes, se ve a los cocineros esforzándose por mantener las brasas vivas a pesar del fuerte viento que soplaba junto al río Missouri. Bajo un techado lateral del hotel Origin, con banderas argentinas de fondo, la parrilla estaba repleta de morcillas, chorizos, mollejas, asado y vacío.
Durante la grabación, Martínez preguntó: “¿Qué pasa Dieguito?”, a lo que uno de los parrilleros contestó: “Peleando contra viento y marea”. El arquero, aún en fase final de recuperación tras una fractura en el dedo anular de la mano derecha, elogió la dedicación de los cocineros: “Mirá qué crack, mirá lo que es esto”.
El festejo se desarrolló mientras las sirenas de alerta sonaban en las calles de Kansas City y el Servicio Nacional de Meteorología advertía sobre ráfagas que podían alcanzar los 128 km/h (80 millas por hora). El mensaje oficial decía: “Alerta de emergencia: grave. Tome refugio en un edificio, alejado de las ventanas. Escombros arrastrados por el viento podrían ser mortales para aquellos que se encuentren sin refugio”. Aunque la tormenta no generó un tornado en la zona de concentración, las autoridades pidieron extremar las precauciones.
La jornada de la Selección Argentina había iniciado con cambios en la rutina por el pronóstico climático. El cuerpo técnico adelantó el entrenamiento al turno matutino en el predio Compass Minerals de Sporting Kansas. La sesión incluyó media hora de gimnasio, ejercicios técnicos y de definición en campo, y terminó antes del mediodía. Por la tarde, futbolistas como Nicolás Paz, Agustín Giay y José Manuel “Flaco” López salieron a recorrer tiendas del centro; Paz se tomó fotos con aficionados argentinos.
La delegación, compuesta por jugadores, cuerpo técnico, médicos, directivos, prensa y personal de apoyo, se resguardó en el hotel mientras afuera la tormenta arreciaba. No es la primera vez que la Selección Argentina enfrenta un episodio similar en Kansas City: en su primera noche en la ciudad, las alarmas nocturnas del hotel se activaron tras una fuerte tormenta.

El episodio del sábado se suma a otros desafíos climáticos recientes para el equipo. Días antes, el Servicio Meteorológico de Estados Unidos (NWS) había emitido una advertencia ante la posible llegada del denominado Tornado 303 a Kansas y otras localidades cercanas, como Independence, Liberty y Overland Park. Finalmente, solo se registraron ráfagas de viento y daños menores. Además, durante el último amistoso de preparación frente a Islandia en el Jordan-Hare Stadium de Alabama, un diluvio torrencial y la activación del protocolo “Weather Delay” pusieron en duda la realización del partido, aunque el encuentro pudo disputarse a tiempo gracias al sistema de drenaje del estadio.
La Selección Argentina se alista para su debut en el Mundial 2026 frente a Argelia por el Grupo J, previsto para el martes 16 de junio en el Kansas City Stadium. Luego, la base se trasladará al estadio AT&T de Dallas, donde enfrentará a Austria el 22 y a Jordania el 27 en los restantes compromisos de la fase de grupos.
Fuente: Infobae
