
La tensión en el Pacífico occidental se intensificó este domingo, cuando el servicio de Guardacostas de Taiwán anunció el despliegue de sus embarcaciones en aguas cercanas al este de la isla. Esta acción responde a la denominada «operación para el cumplimiento de la ley» que China puso en marcha el sábado, en el contexto de una nueva disputa territorial que involucra a al menos cuatro partes y que tiene su origen en conversaciones previas entre Japón y Filipinas.
De acuerdo con la agencia oficial de noticias Xinhua, las autoridades chinas justificaron esta operación como un «movimiento necesario» frente a los diálogos anunciados por Tokio y Manila sobre la delimitación marítima de sus respectivas Zonas Económicas Exclusivas (ZEE) y plataformas continentales. Dicha zona se superpone directamente con las aguas al este de Taiwán, y Pekín considera que este diálogo constituye «una violación de la soberanía territorial y los intereses del país».
Aunque Japón y Filipinas no comparten fronteras terrestres con Taiwán, como países costeros tienen derecho a establecer una zona económica exclusiva que se extiende 200 millas náuticas (unos 370 kilómetros) desde sus costas. Esta zona, en parte, también se solapa con la zona económica de la propia Taiwán, generando un complejo rompecabezas geopolítico.
En un comunicado oficial, los Guardacostas de Taiwán señalaron que los barcos chinos desplegados al este de la isla —al menos cuatro buques que zarparon del puerto de Xiamen— «están siendo vigilados a lo largo de todo el proceso». Las autoridades taiwanesas esperan que estas naves lleguen en breve «a las aguas pertinentes» y dejaron claro que «China no goza de ningún derecho soberano en las aguas al este de Taiwán».
Reacción desde la cúpula de seguridad taiwanesa
El secretario general del Consejo de Seguridad Nacional de Taiwán, Joseph Wu, no tardó en manifestar su protesta a través de redes sociales. En un mensaje contundente, calificó la maniobra china como el enésimo episodio de un largo conflicto entre Pekín y Taipéi, en relación a las reclamaciones soberanistas de China sobre la isla. Este conflicto, además, se retroalimenta con las disputas en aguas regionales que involucran a múltiples países.
«China no es más que un enorme matón», declaró Wu, antes de advertir sobre la llegada inminente de «una flota de grandes buques que han partido de Xiamen hacia nuestra Zona Económica Exclusiva Oriental solo para exhibir músculo».
Las aguas al este de Taiwán se convierten así en un nuevo escenario de fricción, donde las aspiraciones de soberanía y los derechos económicos marítimos chocan con la firme postura de Taipéi y sus vecinos regionales.
Fuente: Infobae
