
El último concierto de Rosalía en el Movistar Arena de Buenos Aires tuvo un momento inolvidable cuando la cantante invitó a Taichu al escenario para participar en el segmento “Confesionario”, una sección habitual de su gira LUX donde las invitadas comparten anécdotas íntimas.
Durante las noches anteriores, figuras como Ángela Torres, Lali Espósito y La Joaqui ya habían pasado por este espacio, contando historias sobre sus relaciones pasadas antes de interpretar el tema “La Perla”. Para la última función, la elegida fue Taichu, quien narró una vivencia personal con mucho humor.
La trapera comenzó su relato diciendo:
“Yo hace tres o cuatro años estaba saliendo con un cordobés divino, un diamante. Un amor el tipo”
. Rosalía, sorprendida, intervino: “Hasta aquí yo no entiendo qué pudo haber salido mal”.
Taichu explicó que todo cambió cuando conoció a otra persona: “Un día me cruzo a un bandido. Lo miré y dije ‘he is completely my type’. Sabía que era una red flag viva pero bueno, una, ciega”.
La historia continuó detallando la rapidez de esa nueva relación:
“Este bandido fantasma me tenía la primera semana diciéndome ‘mi amor’ y en la segunda semana se instaló en mi casa ya. Muy intensa la cosa. Y yo me preguntaba, ‘¿será que de ir tan rápido un día chocamos?’”
.
El momento clave llegó cuando Taichu narró que, al regresar de una gira, encontró ropa que no era suya en su hogar: “Cuando vuelvo a mi casa, le traje regalos. En ese reencuentro me encuentro con ropa que no era mía, en mi casa”.
Rosalía preguntó cuál sería la peor prenda ajena que podría encontrar, y Taichu respondió: “Una tanga”. La cantante española exclamó: “¡Bingo!”, y Taichu celebró: “¡Bingo!”.
La trapera continuó: “El loco me la dio vuelta como un campeón, me dijo que una amiga vino a mi casa unos días, o que podía ser de la novia de un amigo que un día se quedó. Yo, ingenua, me la creo. Ciega”.

Este segmento de la gira LUX permitió que las invitadas compartieran anécdotas personales con el público y con Rosalía, generando momentos de identificación y sorpresa. Los relatos, siempre centrados en experiencias íntimas, sirvieron como introducción a la canción “La Perla” y dieron un tono confesional a cada fecha.
Taichu concluyó su historia diciendo:
“Las vueltas de la vida. Me voy a hacer las uñas un día y mi manicurista me cuenta que tenía una clienta que conocía mi casa, mi gato, mi cama, mi ropa… Yo cómo ‘¿cómo, si yo no la invité? Claro, debe haber sido mi perla’”
.
El final de la gira de Rosalía en Buenos Aires dejó una huella imborrable gracias a esta confesión. La elección de Taichu para el “Confesionario” selló el último show con una historia de desilusión y traición amorosa que desató risas y complicidad tanto en el público como en la propia Rosalía, justo antes de que comenzara la música.

El intercambio de comentarios entre ambas artistas cerró la intervención. Rosalía bromeó: “Mejor te hubieras dedicado al cordobés, nena”. Taichu suspiró y admitió: “El cordobés era un tipo del arte”. La cantante catalana remató: “Él era un diamante, pero preferiste quedarte con la perla”, y con esa frase arrancó el tema que da nombre al segmento.
El último espectáculo de Rosalía en Argentina dejó así una huella no solo musical, sino también emocional, gracias a las historias compartidas y la espontaneidad de sus invitadas.
Fuente: Infobae
