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Soledad acorta la vida y acelera deterioro cognitivo, según estudio

Soledad acorta la vida y acelera deterioro cognitivo, según estudio

Un reciente estudio de la Universidad de California revela que la soledad podría reducir la expectativa de vida. Los investigadores encontraron un vínculo entre la sensación de soledad en personas mayores de 50 años y una menor longevidad. La percepción subjetiva de estar solo resulta más determinante que el aislamiento físico en el deterioro mental y corporal durante la vejez.

Para llevar a cabo la investigación, el equipo analizó datos de 175.000 personas de 18 países y halló que un aumento del 10 % en los reportes de soledad se asocia con un incremento de entre el 8 % y el 9 % en el riesgo de deterioro cognitivo grave o de pasar de no tener deterioro a presentar deterioro leve. El estudio, publicado en el Journal of Personality and Social Psychology, también vincula esa mayor frecuencia de soledad con una reducción del 3 % en la probabilidad de recuperar una función cognitiva normal tras un deterioro leve.

Tomiko Yoneda, profesora ayudante de psicología en UC Davis y autora principal del estudio, explicó en declaraciones recogidas por Medical Xpress que:

la soledad es una percepción”.

La investigadora precisó que una persona puede estar rodeada de gente y aun así sentirse sola, mientras que el aislamiento consiste simplemente en estar solo.

La frecuencia con la que nos sentimos solos

El equipo de 24 investigadores examinó a participantes de más de 50 años que informaron sobre la frecuencia con la que se sentían solos y sobre la frecuencia con la que mantenían contacto con otras personas. A partir de esos datos, los modelos midieron cómo cambiaban los riesgos de deterioro cognitivo y muerte según avanzaba la edad.

Los resultados revelaron que la soledad apareció de forma constante asociada a un mayor riesgo de deterioro cognitivo y a una vida más corta, incluso después de tener en cuenta el aislamiento social. El aislamiento por sí solo, en cambio, no mostró una relación constante con el deterioro cognitivo y solo mantuvo una asociación débil con una menor esperanza de vida.

Yoneda señaló que este enfoque resulta necesario porque el deterioro cognitivo incrementa el riesgo de mortalidad y ambos riesgos aumentan con la edad. Esa combinación llevó al equipo a modelizar conjuntamente el deterioro y la muerte, en lugar de estudiar cada proceso por separado.

La investigación también sugiere que la soledad puede actuar antes de que aparezca un deterioro medible. De hecho, los autores sostienen que se trata del factor de riesgo más constante en etapas más tempranas de la vida, incluso antes de que se detecten cambios cognitivos objetivos.

Reducir la soledad para luchar contra el deterioro cognitivo

Eileen K. Graham, profesora asociada de ciencias sociales médicas en Northwestern University y supervisora del estudio, afirmó a Medical Xpress que “la soledad puede ser más prominente en las primeras fases del deterioro cognitivo, pero también es un factor de riesgo después de que el deterioro se desarrolle”. Graham añadió que las personas más solas pueden tener más probabilidades de avanzar hacia fases más graves y menos opciones de recuperarse.

El trabajo plantea que reducir la soledad podría amortiguar sus efectos sobre el deterioro cognitivo y rebajar los costes asistenciales vinculados a la demencia y a otras alteraciones cognitivas. Los investigadores también apuntan que las personas preocupadas por un posible declive cognitivo pueden reforzar sus vínculos sociales con quienes les rodean.

Entre las medidas propuestas figuran herramientas de cribado de la soledad en hospitales y organizaciones asistenciales, así como iniciativas comunitarias que creen oportunidades para que los mayores se relacionen y desarrollen un sentimiento de pertenencia.

Fuente: Infobae