
En la segunda jornada del Mundial 2026, Noruega y Senegal se miden en un escenario marcado por realidades opuestas. Mientras el equipo de Erling Haaland viene de aplastar a Irak por 4-1, los Leones de Teranga cayeron 3-1 y, fuera de la cancha, enfrentan una tormenta interna. Problemas como los impagos de primas, una alimentación considerada insuficiente para deportistas de élite, y la ausencia de un contrato vigente para el seleccionador, han sumido al combinado africano en un clima de incertidumbre.
Pape Thiaw, entrenador de Senegal, compareció ante la prensa este domingo en el estadio de Nueva Jersey/Nueva York en medio de un ambiente enrarecido. Su equipo, catalogado junto a Marruecos como uno de los más fuertes de África en la cita mundialista, arrastra el golpe de la derrota ante Francia en su debut. A esa frustración deportiva se sumaron una serie de conflictos internos que han salido a la luz y que afectan tanto al plantel como al cuerpo técnico.
El malestar dentro del grupo se originó, en gran parte, por el retraso en el pago de las primas económicas que corresponden a los futbolistas por la clasificación al Mundial. A ello se agregaron quejas sobre la calidad de la alimentación recibida durante la concentración, considerada deficiente para atletas de alto rendimiento. Para colmo, el contrato de Thiaw no había sido firmado, pese a que su vínculo anterior expiró en febrero. La conjunción de estos factores generó una tensión tal que solo pudo ser aplacada tras la intervención del presidente de la república, Bassirou Diomaye Faye, quien actuó como mediador y logró una tregua temporal.

“Resolvimos el tema de mi contrato, pero tardó demasiado”, reconoció Thiaw en la rueda de prensa. El estratega quiso dejar claro que “nunca se trató de dinero, sino de principios y respeto”, enfatizando que sus demandas trascendían lo económico. Por su parte, los jugadores senegaleses recibieron el sábado el dinero que se les adeudaba, un gesto que contribuyó a calmar los ánimos en el vestuario y a disipar la amenaza de un motín a las puertas de un partido decisivo.
Una final anticipada ante el poderío nórdico
En la madrugada del lunes al martes, a las 2:00 (hora ecuatoriana), Senegal se enfrentará a Noruega, un equipo liderado por el estelar Erling Haaland. El encuentro es vital para las aspiraciones de los africanos, que necesitan sumar los tres puntos para no despedirse tempranamente del torneo y mantener vivas sus opciones de avanzar a los dieciseisavos de final. En el seno del grupo persiste la percepción de que los directivos de la federación son los responsables de que los pagos no llegaran a tiempo, ya que los montos reclamados corresponden a la clasificación obtenida para el Mundial.
Consultado sobre los recientes conflictos, Thiaw respondió: “Ha habido algunos problemas, pero después de eso, nosotros, los jugadores y el cuerpo técnico, estamos concentrados en Noruega”. Al ser interrogado acerca de la alimentación, el técnico intentó zanjar la controversia: “No creo que debamos venir aquí a airear nuestros trapos sucios”, señaló. “Tenemos un grupo de jugadores, jugadores profesionales, y estamos aquí para representar a nuestro país senegalés, y para eso estamos aquí. Y estamos tratando de hacer las cosas lo mejor que podemos. Todos los demás problemas o estos escándalos no van a desviar nuestra atención de nuestro objetivo común”.
En el plano táctico, Thiaw calificó el duelo como una final y destacó la complejidad del rival: “Eso es lo más importante. Y va a ser difícil; los hemos estudiado a fondo. Es una final para nosotros. Un resultado negativo podría costarnos la clasificación, pero nos hemos preparado bien”. Respecto al planteamiento para neutralizar a Haaland, el seleccionador descartó un marcaje especial: no habrá un plan individualizado para el atacante, sino una estrategia global para todo el equipo noruego.
“Tenemos defensores de primer nivel”, recordó. “Sí, Haaland, pero no es solo Haaland. Él por sí solo no puede hacer nada. Necesita a sus compañeros, así que no se trata de cómo detener a Haaland. Depende de nosotros estar preparados para el partido contra Noruega. Y hemos identificado tanto sus fortalezas como sus debilidades”. Noruega también necesita la victoria para mantenerse en carrera, en un grupo donde Francia (Les Bleus) aparece como el rival a vencer para definir el primer lugar.
Fuente: Infobae
