
El odio es un sentimiento irracional que parte de la ignorancia y del desconocimiento, de ahí la famosa frase de John Lennon “Don’t hate what you don’t undestand”; no odies lo que no conoces.
El nazismo fue la corriente ideológica que mejor perfeccionó el discurso de odio; que tenía dos características, identificar un enemigo que fuera débil y fácil de sojuzgar y condenar todo cuanto tuviera que ver con ese enemigo, desde su cultura, sus prácticas, su identidad y, finalmente, identificar con ese enemigo a todo conato de oposición.
En el mes de julio de 2021 la asamblea general de la ONU estableció el 18 de junio como el Día Mundial contra el Discurso de Odio, con la intención de promover la tolerancia basada en el diálogo entre los seres humanos y entre las culturas.
La islafomobia, la cristianofobia, la xenofobia, el antisemitismo, la homofobia y la misoginia son formas de odio que siempre han estado presentes en todas las culturas, y que muchas veces son exacerbadas a propósito.
El odio a los migrantes es un fenómeno de este tiempo, que olvida que fueron las migraciones lo que permitió el intercambio de culturas y el desarrollo de la humanidad, pero que en la actualidad se ensaña con el migrante pobre, mucho más si es negro.
Las tecnologías y las redes sociales facilitan que se instale esta exclusión y, como dice Umberto Eco, han permitido darles voz e influencia a una legión de idiotas que potencian el discurso de odio, casi siempre manipulado a través de grupos y corporaciones que fomentan la división y el enfrentamiento acérrimo entre grupos humanos.
La mejor manera de contrarrestar el discurso de odio es aceptar las diferencias, tanto físicas como de pensamiento, no dejarse arrastrar por determinadas proclamas que incitan a defender valores difusos, como el falso patriotismo o la pureza racial.
Combatir el odio necesita de una mentalidad abierta, de no ceder a la tentación de discursos mesiánicos, pero sobre todo requiere de un cambio de actitud ante los demás.
El odio suele ser la antesala de todos los tipos de totalitarismo que tanto daño han causado a la humanidad.
