
La selección de Austria se alista para un duelo decisivo contra un rival de peso. España no ha mostrado su mejor nivel en esta Copa del Mundo, pero se espera que en cualquier momento los jugadores encuentren la sintonía que les permite desplegar su juego más fluido. Ese estilo se caracteriza por la potencia, la velocidad y los ataques verticales. En ese contexto, Lamine Yamal es la chispa que enciende al equipo. Sin embargo, el director técnico austriaco, Ralf Rangnick, ha preparado una estrategia para impedir que eso ocurra. La alineación que presentó está diseñada para sostener su característico Gegenpressing, una presión alta con la que aspiran a neutralizar a La Roja.
El combinado español ya dio a conocer su once titular, el cual parece ser el equipo de gala para el resto del torneo, salvo ajustes menores. Con esa formación lograron una contundente victoria por 4-0 frente a Arabia Saudí y ahora buscarán repetir la exhibición. No obstante, los austriacos son conscientes de que en un partido de eliminación directa cualquier cosa es posible. Con esa mentalidad saltarán al campo para afrontar los dieciseisavos de final con la ilusión de avanzar a la siguiente ronda del Mundial.
La alineación diseñada para el compromiso incluye a Schlager bajo los tres palos; Posch, Alaba, Danso y Laimer en la línea defensiva para contener el avance español; Seiwald, X. Schlager, Schmid, Sabitzer y Wanner en el mediocampo, encargados de ejecutar la presión alta; y Gregoritsch como referencia ofensiva, con la misión de vulnerar la portería rival. Esta disposición refleja claramente la táctica austriaca: una presión constante y asfixiante para recuperar el balón lo más rápido posible y generar oportunidades de gol que les permitan adelantarse en el marcador.

Ralf Rangnick, reconocido como el creador del famoso gegenpressing, intentará implantar ese estilo de juego en el partido. Esa misma fórmula les ha funcionado hasta ahora para asegurar el segundo puesto en la fase de grupos y clasificarse a los dieciseisavos. La idea se basa en una presión alta y agresiva inmediatamente después de perder la posesión del balón, sin importar en qué zona del campo ocurra la pérdida. A diferencia de planteamientos más conservadores, donde la prioridad es replegarse y resguardar el arco, el gegenpressing exige que los futbolistas avancen y acosen al rival para intentar recuperar el esférico en cuestión de segundos. Esta estrategia impide que el oponente pueda organizarse con comodidad y lo obliga a tomar decisiones rápidas bajo una presión constante.
Historial de enfrentamientos entre España y Austria
Los antecedentes entre ambas selecciones favorecen a España, que acumula más triunfos en los duelos directos. Sin embargo, el único partido mundialista que disputaron se saldó con una victoria para Austria. El primer enfrentamiento ocurrió en el Mundial de Argentina 1978, celebrado en el estadio de River Plate. La selección española llegó a ese encuentro tras una concentración complicada en La Martona, y el debut terminó con una derrota por 2-1 ante el conjunto austriaco. Schachner y Krankl anotaron para Austria, mientras que Dani marcó el único gol para España. Ese resultado dejó sin valor el empate sin goles frente a Brasil y el triunfo por 1-0 ante Suecia, generando un ambiente de frustración en el equipo español por el bajo rendimiento mostrado.
El balance de los partidos entre España y Austria muestra nueve victorias para la selección española, tres empates y cuatro derrotas, con un total de 43 goles a favor y 22 en contra. El último duelo fue un amistoso disputado en Viena en 2009, donde España se impuso con claridad por 1-5. Dentro de los encuentros más destacados figura el contundente 9-0 que España logró en marzo de 1999 en Mestalla, durante la fase de clasificación para la Eurocopa del 2000. En aquella ocasión, bajo la dirección de José Antonio Camacho, Raúl González brilló al anotar cuatro goles.
Fuente: Infobae
