
En el arranque de la cuarta temporada de La Casa de los Famosos México, que se estrena el 26 de julio por Las Estrellas y ViX, hay un dato que llama la atención: la brecha entre el participante con más seguidores y el que menos tiene supera los 13 millones de cuentas. El premio final es de 4 millones de pesos, pero la competencia no se gana solo en las redes sociales.
De los 15 habitantes que conforman el elenco de 2026, la modelo y youtuber Yanet García encabeza el ranking digital con 13.2 millones de seguidores en Instagram. La conocida como “chica del clima” de Monterrey ha construido una enorme audiencia en plataformas digitales y OnlyFans. Le siguen de cerca la influencer Brianda Deyanara con 12.5 millones y el youtuber uruguayo Fede Vigevani con 12.2 millones.
Los tres grandes del conteo digital

Entre estos tres participantes acumulan casi 38 millones de cuentas, una cifra que supera a la suma de todos los demás integrantes del reality. El cuarto puesto es para la argentina Flor Vigna con 5.6 millones, seguida de Karina Torres con 2.3 millones. A partir de ahí, el descenso es notable: Masad Altamimi registra 1.9 millones, Ese Pérez 1.5 millones y el cantante Yahir 1.06 millones.

La mitad del elenco no alcanza el millón de seguidores. Ximena Herrera se queda en 999,000 cuentas, Cynthia Klitbo en 922,000 y Aldo Rendón en 780,000. El actor Ernesto Laguardia suma 553,000, Arantza Ruiz 352,000 y Moisés Peñaloza 332,000. En el último lugar del ranking aparece Memo Schutz con apenas 54,000 seguidores en Instagram.
Dos perfiles que desafían la lógica de los números

Aunque no están entre los más seguidos, Aldo Rendón y Karina Torres generan gran expectativa por su conexión con el público. Rendón, stylist originario de Culiacán, Sinaloa, acumula millones de reproducciones en TikTok gracias a un estilo frontal y humor sin filtros; ha vestido a figuras como Galilea Montijo, Belinda y Thalía. Torres, conocida como “la licenciada” en redes, construyó su popularidad a partir de momentos virales que la posicionan como una de las figuras más queridas de la comunidad LGBT+ en México.

La historia del reality muestra que los seguidores no lo son todo. En la primera temporada, Wendy Guevara se llevó el trofeo sin ser la participante con mayor base digital previa. Su carisma dentro de la casa generó una movilización del público que superó cualquier ventaja numérica inicial. El patrón se repite en ediciones internacionales del formato: quienes dominan las redes al comenzar no siempre logran mantener el voto semana tras semana. La permanencia depende de lo que ocurre dentro de la casa, no del tamaño de la audiencia que cada habitante trae consigo el primer día.

Fuente: Infobae
