
El nadador polaco Bartłomiej Kubkowski hizo historia al convertirse en la primera persona en completar a nado la travesía entre Suecia y Polonia a través del mar Báltico, una de las pruebas de aguas abiertas más exigentes del mundo.
Kubkowski recorrió algo más de 160 kilómetros, desde la localidad sueca de Kåseberga hasta la costa de Dziwnów, en Polonia. La travesía se prolongó durante unas 55 horas continuas, tiempo en el que permaneció sin dormir y sin poder apoyarse en la embarcación que lo acompañaba, ya que para que el reto fuera reconocido debía salir del agua por sus propios medios y sin recibir asistencia física.
Uno de los mayores desafíos fue la baja temperatura del agua, que durante el recorrido se mantuvo entre aproximadamente 17 y 20 grados Celsius, condiciones que incrementan considerablemente el riesgo de pérdida de calor corporal durante exposiciones prolongadas.
Preparación física y alimentación clave
Para afrontar el desafío, el deportista realizó años de preparación, combinando entrenamientos de resistencia, largas sesiones de natación en aguas abiertas, acondicionamiento físico, preparación mental y una estrategia nutricional diseñada específicamente para soportar más de dos días de esfuerzo ininterrumpido.
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Durante la travesía recibió alimentos y líquidos desde una embarcación de apoyo, sin llegar a tocarla. Su equipo le suministró bebidas, carbohidratos, geles energéticos y otros alimentos de rápida absorción para mantener los niveles de energía y evitar la deshidratación durante las más de 55 horas de nado continuo.
Un trayecto que enfrento retos
Además del agotamiento extremo, Kubkowski enfrentó un alto riesgo de hipotermia, una condición que puede producirse cuando el cuerpo pierde calor más rápido de lo que puede generarlo. Permanecer durante tantas horas en agua fría puede provocar disminución de la temperatura corporal, pérdida de coordinación, alteraciones de la conciencia e incluso poner en peligro la vida, por lo que su estado fue monitoreado permanentemente por el equipo.
Años de intentos
El éxito llegó después de cinco intentos. El primero fue en 2022, cuando debió abandonar tras recorrer unos 115 kilómetros. En los años siguientes fue acercándose progresivamente a la meta y, en 2025, logró nadar alrededor de 159 kilómetros, pero tuvo que retirarse a pocos kilómetros de la costa debido al agotamiento extremo y al deterioro de las condiciones.
La travesía es considerada una de las más difíciles de la natación de aguas abiertas debido a la combinación de larga distancia, bajas temperaturas, oleaje, cambios en las corrientes, fatiga acumulada y privación del sueño. Por ello, el logro de Bartłomiej Kubkowski es considerado entre los grandes ultranadadores del mundo. Además, el reto tuvo un fin benéfico, ya que sirvió para recaudar fondos destinados al tratamiento de niños con cáncer.
Con información de agencias.
