Saltar al contenido Saltar al contenido

Pico Diego de Ocampo, símbolo natural y fuente de agua en la región norte

Pico Diego de Ocampo, símbolo natural y fuente de agua en la región norte

Un tribunal de Santiago ordenó el pasado 5 de junio de 2026 detener los trabajos de exploración minera en las cercanías del Pico Diego de Ocampo, en la Cordillera Septentrional.

La medida frena un proyecto que durante meses ha enfrentado a una empresa minera con comunidades campesinas, ambientalistas y sacerdotes de la región.

La decisión fue emitida por la Presidencia de la Cámara Civil y Comercial, que acogió tanto en la forma como en el fondo una acción de amparo interpuesta por el abogado y activista Winston Vásquez Valera contra la empresa, el Ministerio de Energía y Minas y el Ministerio de Medio Ambiente y Recursos Naturales.

En su sentencia, el tribunal ordenó la paralización de los trabajos de exploración de oro, plata, cobre y metales básicos correspondientes al proyecto denominado “Cobre El Hoyazo II”, aprobado mediante la Resolución No. R-MEM-CM-013-2024, emitida el 5 de julio de 2024 por el Ministerio de Energía y Minas.

Astreinte por incumplimiento

El tribunal dispuso que los ministerios de Medio Ambiente y de Energía y Minas supervisen el cumplimiento de la decisión judicial y estableció una astreinte de RD$500,000 diarios contra las partes accionadas por cada día de incumplimiento, a favor del accionante.

El plazo para ejecutar la decisión comenzó a correr a partir del 4 de junio de 2026, fecha en que fue comunicada formalmente la sentencia.

La decisión fue recibida con júbilo por integrantes de movimientos ambientales y comunitarios que durante meses han denunciado los impactos que, a su juicio, tendría la exploración minera en zonas de importancia ecológica de la cordillera Septentrional.

El sacerdote Ramón Niño Ramos, uno de los principales voceros del movimiento “Unidos Somos Más”, calificó la sentencia como una victoria para la defensa del medio ambiente y de las comunidades afectadas.

“Hoy, precisamente en el Día Mundial del Medio Ambiente, recibimos esta noticia tan importante. Damos gracias a Dios, al accionante Winston Vásquez y a la magistrada por una sentencia tan estudiada y ponderada, es una decisión justa que reconoce los argumentos presentados y protege nuestros recursos naturales”, expresó el cura.

El religioso señaló que el fallo fortalece la lucha ambientalista y adelantó que las organizaciones continuarán vigilantes ante una eventual apelación por parte de la empresa o de las instituciones involucradas. Dijo que si apelan seguirán la lucha.

Una montaña que es, sobre todo, una fábrica de agua

El Pico Diego de Ocampo se levanta unos 15 kilómetros al norte de Santiago de los Caballeros y alcanza cerca de 1,249 metros de altura. El área protegida abarca alrededor de 24 kilómetros cuadrados y tiene resguardo legal desde hace décadas: fue declarada zona vedada por una ley de 1961 y reforzada más tarde por un decreto de 1996.

Ubicado entre las provincias Santiago y Puerto Plata, el macizo montañoso abarca territorios de los municipios de Santiago de los Caballeros, Villa González y Altamira, siendo considerado un ícono natural y cultural por su cercanía a importantes centros urbanos del Cibao.

Desde el punto de vista geográfico, el Pico Diego de Ocampo forma parte de la Cordillera Septentrional, una cadena montañosa que se extiende a lo largo de aproximadamente 180 kilómetros paralela a la costa norte del país. Su formación geológica se remonta a los períodos Mioceno-Oligoceno, resultado de la interacción de las placas tectónicas del Caribe y Norteamérica.

La zona se caracteriza por la presencia de rocas sedimentarias, formaciones calizas, cavernas y grutas, así como algunos afloramientos ígneos en su parte oriental.

Le recomendamos leer: Justicia de Santiago ordena paralizar exploración minera

En términos climáticos, la montaña recibe la influencia directa de los vientos alisios del nordeste, lo que genera una elevada precipitación orográfica y favorece la existencia de bosques húmedos montanos tropicales, con alta presencia de niebla y lluvias horizontales que contribuyen a la recarga de ríos y acuíferos.

La biodiversidad del área incluye una amplia cobertura vegetal dominada por la palma manacla (Prestoea montana) y diversas especies endémicas, así como fauna representada por aves como la paloma ceniza, el carrao y el guaraguao, además de mamíferos como el solenodonte.

El Pico Diego de Ocampo también desempeña un papel clave en el sistema hídrico del Cibao central, al funcionar como una importante zona de captación de agua que alimenta numerosos manantiales, arroyos y ríos de la región.

En el ámbito histórico, su nombre está vinculado a un líder cimarrón de la época colonial que encabezó movimientos de resistencia contra la esclavitud en el siglo XVI, convirtiéndose en una figura relevante dentro de las luchas antiesclavistas en la isla.

En cuanto a su protección, la zona ha sido objeto de diversas disposiciones legales desde 1961, cuando fue declarada “Vedado Loma Diego de Ocampo”. Posteriormente, su estatus fue modificado en distintas ocasiones hasta ser establecida como “Monumento Natural Pico Diego de Ocampo” mediante la Ley 202-04 sobre áreas protegidas.

El lugar se ha convertido en un destino de creciente interés para el ecoturismo, ofreciendo actividades como senderismo, ciclismo de montaña y visitas a su mirador natural, desde donde se observa el valle del Cibao y la costa norte del país.