
Madrid. El papa León XIV visitó ayer la catedral de la Almudena, patrona de Madrid, donde aseguró que, “en nuestras sociedades, sigue habiendo muchas murallas” y “para construir algo hermoso hay que destruir los muros”.
El pontífice recordó la tradición sobre la patrona madrileña: “En tiempos difíciles para la comunidad cristiana (época de la dominación musulmana), para proteger la talla de la Virgen, la escondieron en un recinto de la muralla de la ciudadela, donde permaneció oculta durante mucho tiempo, hasta que, tras el derrumbe milagroso de una parte de los muros, fue hallada intacta”.
Y, agregó: “Fue gracias a una muralla demolida que se produjo el reencuentro de la Madre con su pueblo”.
El papa aprovechó esta historia para lamentar que actualmente “siguen existiendo aún muchas murallas que no protegen, sino que dividen, alejan y aíslan”.
“Y, a veces, al pensar en que derribarlas supone tener que enfrentar lo que no nos gusta, preferimos la comodidad de sólo apuntalarlas y, más frecuentemente, de ignorarlas”, destacó.
Por ello, indicó: “Para edificar algo nuevo, hermoso y duradero hay que estar dispuestos a destruir los muros, porque para reemprender la ruta son necesarios espacios que nos permitan vislumbrar el horizonte”. En este breve acto, León XIV, tercer pontífice que visita la catedral madrileña, regaló la Rosa de Oro a la Virgen de la Almudena, que él mismo depositó junto a la imagen, como “símbolo del filial amor del papa a la Virgen María”.
En el acto estuvo presente la reina Sofía, madre del rey Felipe VI, con la que también se reunió el papa en la sede de la Nunciatura, donde se aloja estos días de estancia en Madrid.
Promete cambios en la Iglesia
El papa León XIV prometió cambios en la Iglesia católica para hacer de ella un «lugar seguro», ante víctimas de abusos sexuales por parte de religiosos con las que se reunió por casi una hora este lunes en Madrid. Muy esperado, el encuentro con seis víctimas tuvo lugar por la tarde en la Nunciatura Apostólica en la capital, en el tercer día de la visita del pontífice a España.
Durante la cita a puerta cerrada, las víctimas plantearon «algunas propuestas para hacer más eficaz la respuesta de la Iglesia ante casos tan dramáticos», señaló el Vaticano en un comunicado. En respuesta el papa les ofreció “su compromiso de que las propuestas recibidas sean un fundamento para nuevos esfuerzos” para que la Iglesia sea “un lugar seguro y espiritualmente sano, donde las heridas encuentren consuelo y sanación”, según el texto.
Defensa de emigrantes desde el primer día
El sábado, el papa de 70 años dijo que “los abusos son una llaga todavía abierta” para la Iglesia. El Defensor del Pueblo (ombudsman) español estimó en un informe publicado en 2023 que, desde 1940, más de 200.000 menores podrían haber sufrido agresiones por parte de religiosos católicos.
El Gobierno de izquierda español y la Iglesia firmaron en marzo un acuerdo para indemnizar a las víctimas de delitos sexuales.
