
Una miniatura de Lucas Cranach el Viejo, que permaneció fuera del alcance del público desde el final de la Segunda Guerra Mundial, ha sido devuelta a las Colecciones Estatales de Arte de Dresde, en Alemania. Este regreso restituye una obra que se creía perdida desde 1945 y la reincorpora a una de las colecciones más grandes del mundo dedicadas al maestro renacentista.
De acuerdo con la institución alemana, el retrato figura entre más de 500 pinturas extraviadas o desaparecidas que las Colecciones Estatales de Arte de Dresde catalogaron en 1963. De las 18 obras atribuidas al taller de Cranach incluidas en ese registro, 7 ya han sido recuperadas hasta la fecha.
Un retrato con profundo valor histórico
La tabla de pequeño formato representa a Federico III de Sajonia, conocido como Federico el Sabio, figura central de la Reforma protestante. El elector de Sajonia aparece sobre un fondo turquesa, con expresión contenida, barba espesa y una túnica ribeteada de piel. Este gobernante protegió a Martín Lutero a comienzos del siglo XVI, dándole refugio en el castillo de Wartburg después de que el emperador Carlos V lo declarara proscrito del Sacro Imperio Romano Germánico en 1521 mediante el Edicto de Worms.
Según las Colecciones Estatales de Arte de Dresde, el retrato sobre tabla de madera fue documentado por última vez en mayo de 1945 entre las obras que los museos de la ciudad habían depositado en la cantera de piedra caliza de Pockau-Lengefeld. Ese refugio se utilizó para proteger el arte mientras el Ejército Rojo avanzaba desde el este.

La pintura desapareció sin dejar rastro hasta 2024, cuando fue consignada a Artcurial, una casa de subastas de París que investigó su procedencia. Una de las pistas que apuntaban a su pasado institucional era el número 1355, pintado en oro en el ángulo inferior derecho del panel. Ese mismo número ya había sido inventariado entre 1722 y 1728, cuando la obra se conservaba en la iglesia del Palacio Real. Tras identificar esa coincidencia, los propietarios modernos de la pieza —la familia Dreyfus en Francia— fueron contactados.
La devolución se concretó después de “largas negociaciones” y de un “acuerdo financiero”, de acuerdo con las Colecciones Estatales de Arte de Dresde. La institución no precisó el monto de ese entendimiento.
Una demanda creciente tras la muerte del elector
Tras la muerte de Federico en 1525, aumentó la demanda de retratos del gobernante sajón. Pocos artistas estaban mejor situados para producirlos que Cranach el Viejo, que se desempeñaba como pintor de corte desde 1505. Hoy sobreviven cerca de 25 retratos de ese tipo, incluido el que acaba de ser recuperado.

La obra se exhibe actualmente en el Gabinete Numismático del Palacio Real dentro de la muestra especial “All that Glisters is Not Gold”, organizada por el 500 aniversario de la muerte de Federico III. Después de esa exposición, el retrato pasará a exhibirse de forma permanente en la Galería Semper del complejo palaciego barroco.
“Federico el Sabio, elector de Sajonia, tiene gran importancia para la historia sajona y alemana. También encargó obras importantes que hoy se conservan en la Galería de Pinturas de los Antiguos Maestros de Dresde, sede de la mayor colección de Cranach del mundo”, dijo en un comunicado Holger Jacob-Friesen, director de la galería. “Este pequeño retrato se echaba mucho de menos. Qué golpe de suerte que ahora regrese a la colección.”
El azaroso periplo durante la guerra
Días antes de la invasión alemana de Polonia en 1939, las autoridades nazis ordenaron a los museos de Dresde trasladar sus obras a emplazamientos subterráneos seguros. A medida que la guerra se intensificó, esas piezas fueron movidas a refugios cada vez más extremos, entre ellos un túnel ferroviario abandonado y la cantera de piedra caliza donde estuvo la miniatura.
Tras la llegada de las fuerzas soviéticas en 1945, muchas obras de Dresde fueron trasladadas a Moscú y Kiev por las llamadas Brigadas Trofeo, que recorrían Alemania oriental recogiendo bienes artísticos. Ese proceso se revirtió en parte entre 1955 y 1958, cuando numerosas piezas regresaron a Dresde. La miniatura de Cranach, sin embargo, no apareció hasta el hallazgo en la subasta parisina ocho décadas después.
Fuente: Infobae
