
Cuando Kashe Quest apenas tenía dos años, sus padres decidieron llevarla a una cita con especialistas en Los Ángeles, California. No buscaban un diagnóstico clínico ni una alerta sobre su desarrollo; lo que querían era confirmar lo que ya observaban día a día en el hogar: su hija aprendía a una velocidad que no se ajustaba a ningún estándar habitual para su edad. El resultado de la prueba cognitiva arrojó 146 puntos de coeficiente intelectual, una cifra que supera por 48 puntos el promedio estadounidense de 98.
Esa puntuación, obtenida el 29 de marzo de 2021, le valió a Kashe el título de la miembro más joven de Mensa en la historia de Estados Unidos. Mensa es la organización internacional fundada en el Reino Unido en 1946, que agrupa al 2% de la población con los puntajes de inteligencia más elevados del planeta. Con 146 puntos, Kashe se acerca a las cifras que se atribuyen a figuras como Albert Einstein o Bill Gates, cuyo coeficiente intelectual estimado ronda los 160 puntos.

¿Quién es Kashe Quest y cómo detectaron su genialidad?
Sukhjit Athwal y Devon Quest, padres de la menor, fueron los primeros en percatarse de que algo fuera de lo común ocurría con su hija. Según contó Athwal a Fox 11 Los Ángeles, cuando Kashe tenía entre 17 y 18 meses ya reconocía el abecedario completo, los números, los colores y las formas geométricas.
“Empezamos a notar que captaba las cosas muy rápido y que estaba muy interesada en aprender”, explicó la madre. Ante esas evidencias, la familia optó por someter a la niña a una evaluación formal con especialistas, quienes confirmaron todas sus sospechas.
Los psicólogos a cargo de la evaluación destacaron tres habilidades que sobresalían por encima del promedio: memoria, pensamiento lógico y resolución de problemas. El resultado de la prueba cognitiva fue de 146 puntos, muy por encima de la media estadounidense de 98. Esa cifra fue suficiente para que Mensa la aceptara formalmente como la integrante más joven de la organización en el país.
Las habilidades documentadas de Kashe a esa edad ya eran impresionantes. Según información difundida por Fox News y recogida por WDRB, la pequeña podía contar hasta 100, identificar los 50 estados de Estados Unidos por su forma en un mapa, reconocer elementos de la tabla periódica, comunicarse tanto en inglés como en español, y había memorizado 50 señas del lenguaje de señas americano. En conjunto, estas capacidades superan con creces las expectativas para niños de su grupo etario.
El director ejecutivo de Mensa en Estados Unidos, Trevor Mitchell, celebró el ingreso de la niña con una declaración que señaló tanto sus dones como los desafíos que suelen enfrentar los superdotados desde temprana edad. “Los dones de Kashe fueron reconocidos muy pronto en su vida. Sus padres podrán ayudarla con algunos de los retos particulares que enfrentan los jóvenes con altas capacidades”, afirmó Mitchell en declaraciones a Fox News.

“Ser la persona más inteligente de la sala no siempre es fácil, y Mensa entiende la importancia de ser desafiado por otros y de tener el potencial reconocido”, añadió.
Desde el principio, los padres dejaron claro que su prioridad era preservar la infancia de Kashe. “En el fondo todavía tiene dos años y necesita estar con niños de su edad, sin la presión de ser mayor de lo que debe ser”, declararon en 2021. Esa postura marcó el enfoque familiar desde el primer momento.

¿Qué ha sido de Kashe Quest en los últimos años?
Cinco años después de aquel hito que la hizo famosa a nivel mundial, Kashe lleva una vida que combina el desarrollo de sus capacidades con actividades propias de su edad. Con seis años, la niña estudia en The Modern Schoolhouse, un proyecto educativo impulsado por su madre Athwal que ofrece enseñanza personalizada y adaptada al ritmo individual de cada alumno. El modelo busca acompañar el desarrollo de la pequeña sin forzarla a encajar en estructuras educativas convencionales.
La lectura se ha consolidado como una de sus grandes pasiones. Sus padres comparten en redes sociales imágenes de Kashe con su amplia biblioteca personal, donde la curiosidad intelectual que la definió desde bebé sigue presente. A ese hábito se suma el tenis, deporte en el que la niña participa en torneos infantiles, y la cocina, otra de sus actividades favoritas.
La madre de Kashe señaló a medios estadounidenses que, más allá de sus habilidades excepcionales, la niña comparte muchos rasgos con otros niños de su edad, incluidas las negociaciones y los berrinches típicos de la primera infancia. La diferencia, explicó Athwal, radica en que Kashe comprende con mayor profundidad lo que se le dice, lo que la distingue de sus pares pero no la aleja de la experiencia cotidiana de la infancia.
Fuente: Infobae
