
Redacción.- Una menor de 11 años se salvó de sustraida de donde permanecía al huir de supuestos delincuentes disfrazados de payasos en Honduras. La misma presenta raspones tras presuntamente ser revolcada en el suelo ante un intento de secuestro.
Un vehículo tipo turismo, de un frío color gris, frenó abruptamente cerca de ella. De su interior no descendieron personas comunes, sino una pesadilla materializada: tres hombres ocultos tras máscaras, algunas de ellas con la perturbadora sonrisa de un payaso.
El intento de rapto fue violento y veloz. Los sujetos arremetieron contra la menor, sometiéndola físicamente. En el forcejeo, la pequeña fue maltratada y arrojada contra el suelo, quedando su ropa y su piel cubiertas por el lodo de los charcos.
En medio de la desesperación, la niña sintió un pinchazo agudo en el brazo; una aguja punzó su piel para inyectarle una sustancia desconocida con el fin de doblegar su resistencia.
A pesar del dolor físico y de la bruma mental que empezaba a causarle la droga, el instinto de supervivencia de la pequeña fue más fuerte. Al ver que los captores se distrajeron por la presencia de un grupo de hombres en un taller de motocicletas cercano, la menor sacó fuerzas de la nada, logró zafarse del agarre de los encapuchados y corrió por su vida.
