
La cantante española Rosalía aterrizó en Buenos Aires para ofrecer su primer concierto en la ciudad, en medio de un ambiente marcado por la controversia y el silencio mediático. La artista, reconocida a nivel mundial, llegó después de una serie de situaciones polémicas que incluyeron un rechazo público de Moria Casán y un hermetismo absoluto durante su arribo.
En los días previos a su llegada, la tensión creció luego de que Rosalía compartiera en redes un video de Mía Khalifa donde se refería a los jugadores de la Scaloneta como «perlas», lo que generó críticas. La artista pidió disculpas públicamente, pero optó por no hacer declaraciones ni apariciones desde que pisó suelo argentino, eligiendo el silencio como estrategia.
A pesar de la polémica, la expectativa entre sus seguidores no decayó. Rosalía se presentará este sábado en el Movistar Arena como parte de su gira internacional Lux, un evento que mantiene en vilo a la industria musical local.
En medio de este clima, el productor argentino Bizarrap encendió aún más las especulaciones al publicar en Instagram una enigmática imagen. Se trataba de un micrófono de estudio adornado con un rosario, con la ubicación geolocalizada en Capital Federal. La publicación no incluía etiquetas ni menciones, pero el detalle del rosario —símbolo central en el álbum Lux de Rosalía— fue interpretado por sus seguidores como una señal de una posible colaboración entre ambos.


Hasta el momento, ni la cantante española ni el productor han confirmado ningún proyecto conjunto. Bizarrap, quien este año ha lanzado únicamente una Music Session junto a Myke Towers, mantiene en vilo a sus seguidores que esperan novedades. Mientras tanto, el debut de Rosalía en Buenos Aires se ha convertido en el centro de atención del público y la industria, en un escenario donde la música, las controversias y el misterio se entrelazan.
La intérprete de «Reliquia» arribó a la capital argentina en la madrugada del jueves, siguiendo su protocolo habitual: sin previo aviso, sin seguidores en la puerta y con un operativo de seguridad tan hermético que ni siquiera su propio club de fans pudo anticipar su llegada.
La decisión de mantener en secreto los detalles del arribo no fue casual. Según explicó un cronista presente:
«Entendemos que fue por darle seguridad o porque la gente no se enterara y por miedo a algún escrache también, que mantuvieron este hermetismo en cuanto a la llegada de Rosalía»

Rosalía se hospedó en la suite presidencial de uno de los hoteles más lujosos de Buenos Aires, un espacio que ha recibido a lo largo de los años a figuras legendarias de la música mundial. El conductor Rodrigo Lussich repasó con entusiasmo la lista de invitados ilustres: Madonna, Axl Rose, Xuxa, Ricky Martin, los Rolling Stones y Luis Miguel, entre otros.
Mientras los conductores debatían los detalles de la suite, las cámaras del programa mostraban una imagen que contrastaba con la magnitud del fenómeno: una sola fan esperaba en la entrada del hotel. El cronista Alfonso confirmó con cierta sorpresa: «Tenemos una fan que ya se hizo presente. Ahí está llamando a sus amigas». Desde el estudio, Adrián Pallares comentó: «Ay, pobre, es la única fan». Alfonso intentó justificar: «Es muy temprano», y agregó «Hace frío, hace frío». Poco después, se sumó otra seguidora.
La panelista Paula Varela compartió información sobre los requerimientos habituales de la artista, obtenida de fuentes cercanas a la producción. Según esas fuentes, Rosalía no suele pedir cosas excéntricas, sino que prioriza la logística: «Seguridad privada, reserva de plantas completas o áreas de acceso totalmente restringidas«. Y un detalle especialmente gráfico dado el panorama que mostraban las cámaras: «No le gustan los fanáticos en los lobbies«.
Fuente: Infobae
