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Magui Bravi y su filme Hotline: “El cine argentino necesita más respaldo”

Magui Bravi y su filme Hotline: “El cine argentino necesita más respaldo”

Existen películas que definen su esencia desde el primer instante. Otras, en cambio, van tejiendo su atmósfera gradualmente, hasta sumergir al espectador en un clima del que es difícil salir. Hotline, el thriller de horror psicológico que se estrenará en las salas argentinas el próximo 18 de junio, pertenece claramente al segundo grupo.

Su universo está configurado por luces de neón, vapor, teléfonos fijos y una Buenos Aires de fines de los años ochenta que transmite riesgo en cada esquina. No obstante, detrás de esa recreación de época subyace una historia profundamente humana: la de una mujer que busca su lugar en el mundo mientras una amenaza cada vez más próxima la envuelve.

La figura central es Malena, personaje interpretado por Magui Bravi en uno de los roles más exigentes de su trayectoria. Una mujer que habita dos realidades paralelas. Por la noche, baila en un cabaret. Durante el día, atiende llamadas en una línea erótica telefónica. Ambas actividades le permiten subsistir, pero no logran colmar el vacío interior que la consume. Malena anhela una vida distinta. Aspira a escribir. Sueña con escapar de una rutina que la mantiene atrapada en un sitio donde siente que no encaja.

Precisamente ese conflicto interno fue uno de los elementos que más sedujo a Bravi al comenzar a dar vida al personaje.

Magui Bravi protagoniza el afiche de la película 'Hotline', donde aparece cubierta de sangre y sosteniendo un teléfono rojo

Malena lo tiene todo. No solo es un personaje muy físico, sino que también posee un mundo interior bastante intrincado”, relató la actriz en una entrevista exclusiva con Teleshow. “Trabajamos intensamente en quién era ella cuando nadie la observaba. En sus contradicciones, en sus anhelos, en esa sensación constante de estar viviendo una existencia que no es exactamente la que desea”.

Para construirla, recurrió a referencias cinematográficas muy dispares, pero unidas por mujeres que luchan por tomar las riendas de su destino.

Una influencia muy significativa fue Anora, ganadora del Oscar. Otra fue Striptease, que considero una película de culto con Demi Moore. Y también Maxxxine, que me fascina. Tomé elementos de esos personajes y después traté de impregnar algo propio, algo de Magui, porque si no el personaje nunca termina siendo auténtico”.

En esa exploración surgió una Malena frágil, pero firme. Una mujer desorientada en ciertos momentos, golpeada por las circunstancias, pero con una determinación callada que jamás se desvanece.

Magui Bravi aparece angustiada en una escena de 'Hotline', bajo una luz roja mientras extiende la mano hacia un taladro.

Buscamos a una chica que vive un poco en un mundo del cual quiere salir. Que está confundida, sí, pero que al mismo tiempo tiene un objetivo muy nítido: escribir. Eso era fundamental para nosotros porque la define por completo”, explicó.

La historia da un giro radical cuando una llamada interrumpe la monotonía de su labor telefónica. En un inicio, parece una charla común. Una voz anónima. Un hombre que habla pausadamente. Pero gradualmente la situación adquiere un cariz aterrador. El interlocutor comienza a detallar con precisión una serie de asesinatos que mantienen en vilo a la ciudad entera. No demora en revelar su verdadera identidad. Es el asesino que sale cada día en los noticieros. El hombre que la policía busca desesperadamente. Y tiene un mensaje para ella: será la siguiente víctima.

A partir de ese momento, Hotline se convierte en una lucha contra el reloj donde la tensión no cede. Una obra que fusiona elementos del thriller clásico con el horror psicológico y que halla gran parte de su potencia en la actuación de Bravi.

Su labor fue galardonada en el ámbito internacional de festivales, donde obtuvo los premios a Mejor Actriz en el Stockholm City Film Festival y en el London Women Film Festival. Distinciones que llegaron cuando la película aún recorría el mundo antes de su lanzamiento comercial.

Magui Bravi y Demián Salomón en una escena tensa de 'Hotline'

Cuando empezaron a llegar los premios no lo podía creer”, confesó. “Uno hace una película porque confía en ella, porque desea narrar una historia. Después la envía a festivales para ver qué sucede. Pero nunca imaginas realmente que van a reconocer tu trabajo”.

La emoción se intensifica al recordar el galardón recibido en Londres: “Era un festival dedicado a mujeres y recibir allí un premio como actriz fue un inmenso consuelo al alma. Son esas cosas que te hacen sentir que todo el esfuerzo valió la pena”.

Los reconocimientos no se limitaron a su actuación. La cinta también obtuvo galardones como Mejor Film de Horror en el Kyoto Cinematica Film Festival y en los Chalachitra International Film Awards, una diversidad geográfica que incluso asombró a sus propios realizadores.

Lo increíble es que estamos hablando de Japón, Inglaterra, India y Suecia. Son culturas totalmente diferentes. Y sin embargo la película logró conectar con todas. Eso demuestra algo universal que posee la historia”.

Magui Bravi y María Eugenia Rigón en una escena intensa de

Pero el lazo de Bravi con Hotline va mucho más allá de la interpretación. Además, fue una de las productoras del proyecto y participó en prácticamente todas las fases de creación.

Para mí fue una ventaja enorme”, explicó. “Poder intervenir desde la producción me permitió construir a Malena de manera mucho más profunda. Podía opinar sobre el vestuario, sobre cómo era su casa, sobre los objetos que la rodeaban, sobre qué escuchaba, qué leía. Todo eso termina integrándose al personaje”.

Su implicación se extendió incluso a la posproducción: “Estuve presente durante todas las etapas. Conversé muchísimo con el equipo acerca de la música. Me interesaba saber qué canciones podía escuchar Malena, qué artistas la acompañaban. Hay numerosos guiños al rock nacional que la gente seguramente descubrirá cuando vea la película”.

Esa obsesión por los detalles se refleja en cada elemento de la puesta en escena. Desde los teléfonos de línea hasta la decoración de los interiores, pasando por la textura visual que remite constantemente a finales de los años ochenta.

La actriz Magui Bravi en un intenso momento de su película 'Hotline', que ha sido reconocida y premiada internacionalmente por su trama y producción.

Junto a Bravi aparece un elenco sólido integrado por Demian Salomón, María Eugenia Rigon, Pablo Pinto, Germán Baudino, Ezequiel Rodríguez, Darío Levy y Agustín Olcese, nombres muy reconocidos dentro del cine de género argentino.

Y precisamente Pablo Pinto, encargado de dar vida al asesino, protagonizó junto a ella una de las secuencias más memorables para todo el equipo: “La escena final tiene muchísima acción. Había una preparación enorme detrás porque Pablo me lleva dos cabezas de altura”, recordó entre risas. “Tuvimos un coach especializado porque había que controlar muy bien la fuerza. Él tiene mucha experiencia, pero igual necesitábamos que alguien supervisara todo”.

Sin embargo, algunas de las mejores ideas surgieron lejos de la planificación: “Hay momentos enteros de esa secuencia que fueron improvisados. La parte del pie, por ejemplo, surgió en el momento. Cuando terminamos la toma hubo aplausos cerrados en el set. Todos sentimos que algo había funcionado de verdad”.

Más allá del estreno de Hotline, Bravi también reflexiona sobre el presente del cine de terror argentino, un género que durante años ocupó un lugar periférico y que hoy parece atravesar una etapa de reconocimiento internacional.

Magui Bravi en una intensa escena de su multipremiado filme

Creo que el cine nacional se está animando más. Se está arriesgando más”, analizó. “Y para mí hay un punto de inflexión muy claro que fue Cuando acecha la maldad. Esa película abrió puertas. Cuando llegó a Netflix muchísima gente descubrió que en la Argentina se estaba haciendo terror de nivel internacional”.

También menciona otras producciones recientes que considera fundamentales: “Gatillero y Belén son ejemplos increíbles. Son películas completamente diferentes, con presupuestos distintos, pero que lograron recorrer el mundo. Tenemos un cine nacional que merece mucha más atención”.

Su relación con el género está lejos de concluir: “Me encanta el terror. Me gustaría seguir haciendo terror durante mucho tiempo”, aseguró. “Y además tengo varios proyectos basados en libros que me encantaría producir algún día si aparecen los presupuestos necesarios”.

Entre esos sueños también aparece una figura inesperada: “Me fascinaría interpretar a Gabriela Sabatini”, reveló. “Creo que sería uno de los desafíos más difíciles de mi carrera. Tendría que entrenar muchísimo. Algo parecido a lo que hizo, salvando las distancias, Natalie Portman para El cisne negro. Gaby es una de nuestras grandes figuras y siento que tarde o temprano alguien tiene que contar su historia”.

Magui Bravi es capturada en una intensa escena de 'Hotline', su filme aclamado internacionalmente, bajo una dramática iluminación azul y roja.

Mientras imagina futuros proyectos, su presente está marcado por otro rol que considera mucho más importante que cualquier premio o estreno: la maternidad.

La maternidad es lo más lindo que me pasó en la vida”, dijo sin dudar. “Toda mi rutina gira alrededor de Galileo”.

La actriz cuenta que organiza sus rodajes junto al padre de su hijo y aprovecha cada momento libre para acompañar su crecimiento: “Los primeros años pasan demasiado rápido y quiero disfrutarlos”.

Y cuando habla de él, la dureza del universo de Hotline desaparece por completo: “Hace poco le mostré la película del Dibu Martínez que produje y que está en Netflix. Ver su cara cuando descubrió que la pelota hablaba fue algo hermoso. Y cuando me ve aparecer en alguna película también. Muchas veces tengo que apagar enseguida porque son películas de terror y todavía es muy chico, pero igual le muestro un poquito”.

El próximo 18 de junio, cuando el filme llegue a los cines argentinos después de su recorrido internacional y sus múltiples premios, el público descubrirá una historia donde cada llamada es una amenaza, cada silencio genera sospechas y cada conversación puede convertirse en una sentencia. Pero también encontrará el trabajo de una actriz que apostó todo por un personaje complejo, imperfecto y profundamente humano. Una mujer llamada Malena que, sin saberlo, está a punto de atender la llamada que cambiará su vida para siempre.

Fuente: Infobae