
La coronel de la PN Yennif Ortiz comparte cómo ha dividido su vida entre la vocación policial y la crianza
La coronel comandante Yennif Ortiz Suero aprendió desde muy temprano que la disciplina, el sacrificio y la resistencia serían parte de su vida. Sin embargo, asegura que ninguna formación militar la preparó para dividir el corazón entre la vocación de servicio y la maternidad.
Madre de tres hijos y primera comandante de departamento dentro de la Policía Nacional, Yennif construyó su carrera dentro de una institución históricamente dominada por hombres, mientras intentaba sostener al mismo tiempo su rol como madre e hija única.
“Soy madre de tres niños. Soy la primera comandante del Departamento de la Policía Nacional. Fui la primera coronel de todas las instituciones de la Fuerza Aérea, de la Marina, del Ejército y de la Policía Nacional. Para mí es un gran orgullo pertenecer a mi institución y darlo todo por la patria”, expresa.
Pero detrás de los rangos y reconocimientos, asegura que también ha cargado con un peso emocional.“Ser madre y ser hija única es una cruz que no de cualquier madera se puede. Para mí es una cruz de roble que vivo llevando”, señala.
“Cuando tuve mi primer hijo, en el 2010, entendí que la maternidad es algo profundo, algo con amor. Tú crías con el corazón, amas de verdad”. confiesa.
Sin embargo, admite que desde entonces comenzó una lucha entre el deber y el deseo de estar junto a sus hijos.
Pero la prueba más difícil de su vida llegó con el nacimiento de su segundo hijo. “Mi segundo hijo nació con una discapacidad y tengo 14 años luchando con él. Lo más difícil es tener un hijo con discapacidad y tú tener que ser policía”, comenta.
Lo más difícil
Fui una madre que me quebré hace muchos años. Mi segundo hijo nació con una discapacidad y tengo 14 años luchando con él”.
