
elCaribe rinde homenaje a Juan Marichal con esta serie de 16 entregas sobre, quizás, el juego más famoso de las Grandes Ligas
15° Inning
Cuando Marichal vio que Bailey iba al bate, se dio cuenta de que Alvin Dark lo iba a sustituir. Era el inning 15. Sin embargo, el dominicano enfrentó al mánager y le planteó bien claro que “mientras ese viejito esté pichando, a mí no me saca nadie”. Agarró el guante y, desafiante, al estilo de Rafael Devers, salió corriendo del dugout antes de que Dark pudiera pedir un relevo. Después se supo que Spahn le decía casi lo mismo a su mánager: “Mientras carajito estar pichando a mí no sacarme ni el presidente de Estados Unidos”. Marichal sabía lo que hacía y solo pensó en sacar los próximos 3 outs. Y lo logró sin dificultad: (T1) McMillan murió con flai de fao a primera, (T2) Spahn con otro flai de fao a tercera y (T3) Maye con un flai al right field. Por los Gigantes, la tanda floja: (T1) Bowman abrió con un flai al right field. (T2) Hiller cayó con otro flai al left.
Cuando Marichal se convirtió en leyenda






(T3) Marichal, que no se acercó mucho al dugout, agarró su bate y, sin mirar a nadie, se dispuso a enfrentar a Spahn. En cuenta 3-2, con varios faos, finalmente abanicó para poncharse.
Entonces, haciendo creer que se le habían desatado los spikes, esperó que Cepeda le trajera el guante, de manera que no tuviera que regresar a la cueva y enfrentar de nuevo a Dark, que ya quería sacarlo. Marichal se dirigió al montículo y atrapó su guante que Peruchín le lanzó. Por la mente del dominicano pasó aquella declaración que hizo Dark cuando perdieron la Serie Mundial frente a los Yankees: “Nos ganaron porque teníamos demasiados negros y latinos en el equipo”. Pero este juego es recordado por nuestros fanáticos con mucho orgullo nacionalista y, ¿por qué no? un tanto chauvinista. Cierto, este juego es una joya de Marichal y al mismo tiempo sirvió para recordar otro que coincidencialmente ocurrió un 2 de julio, pero del 1933: Los Boston Braves se enfrentaron a los Cardenales de San Luis. Carl Hubbell, el famoso “King Carl”, lanzó 18 innings sin permitir carreras contra Tex Carleton quien hizo lo mismo.
Marichal, que en este juego solo permitió 8 hits, sin carrera, dio 4 bases por bola e hizo más de 200 lanzamientos, es algo que hoy día los muchachones en “modo alofoke” no pueden imaginarse ni tienen cerebro para hacerlo, porque están acostumbrados a ver actuaciones de 5 y 6 innings, si es que la cerveza y la hooka los deja.
Pero a Spahn, que en ese juego lo vimos como el malo de la película, el rival a derrotar, fue un deportista maravilloso y con logros sumamente brillantes. “El Hook” (gancho), como se le llamaba ganó tres veces el premio Cy Young a pesar de haber perdido tres temporadas por esas vainas de los gringos de joder por todo el planeta Tierra con sus jodías guerras. Como bateador se colocó en el segundo puesto de todos los tiempos con 35 jonrones solo superado por Wes Ferrell que la sacó 37 veces. Pero, ironía del tiempo, su último juego lo disfrutó vistiendo el uniforme de su actual rival, los Gigantes de San Francisco, año que se retiró con 44 de edad cuando Santo Domingo era un infierno y Caamaño enfrentaba a sus antiguos compañeros que ahora le cogieron con joder aquí.
Yogi Berra, que le quechó unos pocos innings declaró que “quizás ellos no eran los más viejos, pero si estaba seguro que eran los más feos”.
(Escrito sin Inteligencia Artificial)
