
“Venimos sin odios ni rencores, con el propósito de contribuir, junto al pueblo dominicano, al nacimiento de la democracia en la República Dominicana”. Declaración de Ángel Miolán al llegar al país.
La segunda semana de julio de 1961 estuvo marcada por acontecimientos que incidieron de manera decisiva en el rumbo de la historia dominicana y tuvieron repercusiones en los ámbitos político, social y económico del país. Tras el ajusticiamiento de Rafael Leónidas Trujillo, la nación comenzó a experimentar profundas transformaciones que dieron paso a una nueva etapa, caracterizada por una mayor apertura política, el fortalecimiento de las libertades públicas y el surgimiento de una sociedad cada vez más democrática y participativa.
En medio de ese proceso de apertura, comenzaron a producirse hechos que reflejaban el cambio del escenario político nacional. Uno de los más significativos fue el regreso de dirigentes opositores que durante años habían permanecido en el exilio. En esta edición, la Zona Retro reconstruye los principales hechos que marcaron esa trascendental semana de julio de 1961.
El regreso de los exiliados marca la apertura política
Tres dirigentes exiliados del Partido Revolucionario Dominicano (PRD) regresaron al país amparados en las garantías ofrecidas por el Gobierno, con el propósito de integrarse al proceso político de cara a las elecciones generales de 1962.
Ángel Miolán, Nicolás Silfa y Ramón A. Castillo, quienes habían permanecido durante varios años en el exilio, arribaron a Santo Domingo en un vuelo de Pan American procedente de San Juan, Puerto Rico. A su llegada, entregaron a los periodistas declaraciones conjuntas, además de un mensaje dirigido al país por Juan Bosch, presidente del PRD.
A su llegada al aeropuerto fueron recibidos por el licenciado Emilio Rodríguez Demorizi, quien, con el beneplácito del presidente de la República, les transmitió las garantías ofrecidas por el Gobierno para que desarrollaran libremente sus actividades políticas en el país.
Rodríguez Demorizi les manifestó que podían confiar plenamente en los compromisos asumidos por el jefe del Estado y afirmó que, a partir de ese momento, correspondía a los dirigentes actuar con el mismo civismo y buena fe que, según expresó, había demostrado el Gobierno dominicano.
En la declaración entregada a la prensa, Ángel Miolán manifestó que regresaban a su patria “con una emoción que no puede describirse con palabras”, luego de permanecer durante largos años alejados del país.
Asimismo, expresó que regresaban al país “sin odios ni rencores, con el propósito de contribuir, junto al pueblo dominicano, al nacimiento de la democracia en la República Dominicana”.
En su declaración también afirmó que estaban plenamente conscientes de que América y la opinión pública internacional seguían con atención aquel momento decisivo de la historia nacional. Sostuvo que la única forma de aliviar las dificultades que atravesaba el país e integrarlo plenamente a la convivencia democrática internacional era mediante una actuación patriótica y responsable de todos los dominicanos, sin distinción alguna.
Después de años de exilio, el regreso a la patria
Ángel Miolán, oriundo de Dajabón, tenía 46 años de edad y llevaba 26 años fuera del país. Nicolás Silfa, nacido en Azua, también contaba con 46 años y había permanecido 25 años en el exilio. Por su parte, Ramón A. Castillo, natural de San Pedro de Macorís, tenía 40 años y residía en el extranjero desde hacía once años.
A su llegada, los dirigentes exiliados conversaron con periodistas nacionales y extranjeros en la misma escalerilla del avión, donde fueron abordados por representantes de diversos medios de comunicación. En ese mismo vuelo arribaron también Sam Harper, de la revista Time, y Bienvenido Ortiz Otero, del periódico El Mundo, de San Juan, Puerto Rico.
La presencia de los principales líderes perredeístas en territorio dominicano motivó un acercamiento inmediato con las autoridades. En ese contexto, el presidente Joaquín Balaguer decidió reiterar públicamente las garantías ofrecidas a la oposición para participar en el proceso democrático.
Balaguer reafirma las garantías a la oposición
El presidente de la República, doctor Joaquín Balaguer, reiteró las amplias garantías ofrecidas por el Gobierno a las distintas organizaciones de oposición para el libre desarrollo de sus actividades políticas, durante un encuentro sostenido con tres dirigentes del Partido Revolucionario Dominicano (PRD).
Los representantes del comité político del PRD, Ángel Miolán, Nicolás Silfa y Ramón A. Castillo, fueron recibidos por el jefe de Estado en un salón contiguo a su despacho, en el Palacio Nacional, donde abordaron diversos aspectos relacionados con el proceso de apertura política que vivía el país.
Durante el encuentro, Miolán, Silfa y Castillo manifestaron al presidente Balaguer la satisfacción que sentían por haber regresado a la República Dominicana después de permanecer varios años en el exilio. Asimismo, destacaron el desarrollo experimentado por la capital y elogiaron su crecimiento y transformación urbanística.
Durante la reunión, el doctor Joaquín Balaguer reiteró a los dirigentes del PRD las garantías ofrecidas por el Gobierno para el ejercicio de sus actividades políticas. Asimismo, expresó que, conforme a las declaraciones formuladas por Ángel Miolán, confiaba en que las acciones del partido se desarrollarían dentro del marco de la ley, condición que consideró indispensable para que el proceso de democratización iniciado en el país avanzara de manera pacífica y ordenada.
Mientras el Gobierno procuraba proyectar una imagen de apertura y reconciliación política, otros acontecimientos ocurridos durante esos mismos días evidenciaban que la transición dominicana continuaba desarrollándose en un ambiente de alta tensión e incertidumbre.
Disturbios culminan con el incendio de Radio Caribe
En medio de los disturbios que mantuvieron bajo fuerte tensión a la capital, una turba que lanzaba consignas e insultos contra el Gobierno y altos funcionarios del Estado saqueó e incendió las instalaciones de Radio Caribe, reduciendo el edificio a cenizas.
De acuerdo con las informaciones de la época, se presumía que los atacantes utilizaron algún material inflamable para provocar el siniestro, el cual se propagó rápidamente debido a que las paredes interiores del inmueble estaban revestidas de cartón corrugado y paneles de plywood.
Como consecuencia del incendio, la red de emisoras nacionales conectadas desde el interior del país quedó fuera de servicio, debido a la destrucción del equipo de frecuencia modulada. De inmediato se iniciaron gestiones para conseguir un equipo de reemplazo que permitiera restablecer las transmisiones al día siguiente.
El incendio deja pérdidas millonarias y víctimas
Funcionarios de la empresa estimaron que las pérdidas materiales ocasionadas por el incendio oscilaban entre RD$600,000 y RD$800,000, sin incluir el valor del edificio, que quedó completamente destruido e inutilizable.
Asimismo, se daba por hecho que entre los escombros había quedado sepultado Víctor Manuel Pérez, técnico de grabación de la emisora, quien, según los reportes de la época, se resistió firmemente a que los asaltantes utilizaran los micrófonos para difundir mensajes con fines partidistas.
Gobierno y oposición llaman a preservar el orden
Ante los actos de violencia que se registraban en la capital y que tuvieron su punto más crítico con el incendio y la destrucción de las instalaciones de Radio Caribe, el Presidente de la República, doctor Joaquín Balaguer, exhortó a los dirigentes de los grupos de oposición a desarrollar sus actividades políticas en un ambiente de moderación, respeto y orden.
De igual manera, los principales dirigentes del Partido Revolucionario Dominicano (PRD) difundieron un mensaje a través de La Voz Dominicana, en el que llamaron a sus simpatizantes y a la ciudadanía a mantener una conducta de estricto apego a la ley, con el propósito de preservar el proceso de apertura democrática y evitar que se frustrara la oportunidad de reorganizar la vida institucional del país por la vía de la democracia.
