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La historia del sistema educativo de alternancia: cómo un joven agricultor revolucionó el campo

La historia del sistema educativo de alternancia: cómo un joven agricultor revolucionó el campo

En 2023, Oscar Dinova tradujo y editó el texto fundacional de la pedagogía de la alternancia, la autobiografía del sacerdote Pierre-Joseph Granereau, titulada El libro de Lauzun. Ahora, ha publicado el libro póstumo de Yves Peyrat, el primer alumno e inspirador de ese sistema, El Libro de mi vida, ambos por la editorial Dunken.

El agricultor Yves Peyrat dejó testimonio de su experiencia en la primera Maison Familiale (Escuela rural de alternancia) en este libro póstumo que se acaba de editar en la Argentina

En los últimos meses, y tal como lo hizo con la obra de Granereau, Dinova ha estado visitando las escuelas de alternancia del país para acercar a docentes y estudiantes estos valiosos testimonios sobre el origen de este innovador modelo de educación rural.

Dinova también espera que ambos libros sirvan de inspiración a las autoridades de todo el territorio para fortalecer y expandir estos colegios diseñados para el ámbito rural, con el objetivo de dar una respuesta a una necesidad sin perder el espíritu y estilo de vida de los trabajadores y productores del campo.

Con alumnos y docentes de una Escuela de la Familia Agrícola misionera en Capioví

—¿De qué trata el libro que estás difundiendo por el interior argentino?

— Repasemos un poco la historia. En 1935, tres personas se encuentran en Sérignac-Peboudou, una pequeña comuna rural en el sudoeste de Francia. Un padre, campesino y líder local, llamado Jean Peyrat, está convencido de que Yves, su hijo de 12 años, no debe conformarse solo con la escuela primaria. El párroco designado en el lugar, Pierre-Joseph Granereau, quien había estado pensando y preparando durante varias décadas una metodología que permitiera a las familias rurales que sus hijos continúen estudiando después de la primaria sin tener que abandonar el campo para irse a la ciudad. Esa fue la combinación perfecta. En pocos meses, junto a otros actores comunitarios y colaboradores radicados en Toulouse, elaboraron y perfeccionaron lo que se conocería genéricamente como escuelas de alternancia. En Francia nacieron como Maisons Familiales, Hogar de la Familia. Básicamente, el sistema consiste en un período intenso de permanencia en un Centro Educativo, de una semana a diez días, y otro en el predio rural con sus padres, de una a tres semanas, según el país. De esta forma, el joven sigue formando parte de la estructura productiva familiar mientras se forma y capacita a nivel secundario. Todo en un ambiente de convivencia y apropiación de la propuesta por parte de los jóvenes y sus familias.

El libro escrito por el abate Pierre-Joseph Granereau: génesis y desarrollo de la pedagogía de alternancia

—Una solución muy eficaz para evitar el desarraigo.

— Exactamente, y la mejor prueba es el propio Yves, que estaba pensionado en la ciudad, lejos de los suyos y de su estilo de vida. En el verano de 1935 se enfrentó a sus padres y les dijo: “Quiero estudiar pero también deseo ser agricultor y en la ciudad eso no se enseña, no volveré ahí”. Esa rebeldía fue la chispa que encendió el proceso fecundo y creativo de moldear y lanzar un sistema propio diseñado para el mundo rural: la alternancia educativa. Yves fue el primer alumno de este tipo de escuela, cuya primera promoción fue de cuatro egresados.

El padre Pierre-Joseph Granereau con sus cuatro primeros alumnos

—¿Cómo evolucionó este sistema?

— Ese proceso, que comenzó con cuatro chicos en el presbiterio de una parroquia, tuvo un éxito inmenso y arrollador. En pocas décadas se expandió sin pausa. Hasta el punto de que actualmente Francia tiene cerca de 500 establecimientos y existen unos 1200 en el mundo, con nombres diversos.

— ¿El libro que estás difundiendo recoge esta historia?

— Sí. En realidad, del tiempo fundacional de este sistema de educación rural hay dos testimonios directos, de primera mano. El primero es El libro de Lauzun (Dunken 2023) del abate Pierre-Joseph Granereau, escrito en 1969 en Francia, una obra iniciática, un pilar ineludible que contiene la génesis de este singular proyecto. El segundo testimonio escrito es El libro de mi vida (Dunken 2025), redactado por su primer alumno, Yves, que nos cuenta su rol protagónico en aquel nacimiento, pero además, nos invita a acompañarlo en su recorrido por el siglo XX, sus tiempos trágicos y la evolución técnica, social y productiva del campo, entre otros temas. Es un relato accesible y encantador, de un joven que transita desde las cosechas hechas con hoz y horquillas hasta la moderna tecnología del siglo XXI; Yves murió en 2010. Todo está en las 190 páginas que su familia encuentra después de su fallecimiento y que se editan en francés con la colaboración de los sobrinos nietos de Granereau.

La presentación del libro en una escuela de la localidad misionera Ruiz de Montoya

— Atravesó todo el siglo, así que debe haber sido testigo de muchos acontecimientos trascendentales

—Yves fue un joven agricultor, un estudiante de alternancia, luego un joven convocado a los Campamentos de la Juventud y deportado por el temible STO (Servicio de Trabajo Obligatorio) impuesto por los nazis en los países ocupados. Terminó en Polonia bajo las órdenes de un jefe de la Gestapo que necesitaba un buen agricultor para su predio incautado a los polacos. Pero Yves escapó y se integró a los maquis en la Resistencia, y conoció el amor con su joven pareja, Lucienne. Finalmente, llegó el fin de la Segunda Guerra y su reincorporación a un mundo francés que empezaba a mutar a gran velocidad. Su relato nos ofrece una pintura directa y refrescante de los cambios que llegan, siempre participando como un actor privilegiado de sus queridas Maisons Familiales.

Las primeras clases se dictaron en Iglesias. Aquí, las familias y los curas celebran la realización del primer examen de sus alumnos. Año 1936

— ¿Cuál es tu vínculo con esta historia?

— Yo me formé como licenciado en Historia en París, y el destino quiso que, a mi retorno del exilio, me reinsertara como docente en el inicio de la experiencia de escuelas de alternancia, que aquí se llamaron Centros Educativos para la Producción Total (CEPT). En base a mi formación y experiencia, y mi conocimiento del francés, yo era la persona indicada para traducir, editar y difundir los dos libros.

Presentación del libro y video enviado por la familia Peyrat, en el Profesorado de San Vicente

— ¿Quiénes son los destinatarios de estos libros y qué les aportarían a esas personas?

— Visto desde una perspectiva global, emprender el proyecto de editar y difundir estos textos significa enriquecer la práctica de la alternancia actual, acercando a sus protagonistas los legados de sus creadores. Además, siempre está implícita la difusión del sistema para estimular a dirigentes, funcionarios y comunidades a seguir abriendo escuelas de alternancia ahí donde se requieran y necesiten, a partir de transmitirles la importancia y eficacia de este modelo.

Charla en la EFA 2 de Mayor

— ¿Estás haciendo una gira por el interior para difundirlos. ¿Cuándo empezaste esta recorrida?

— En lo personal es una deuda de honor. Comenzó en Azul, en octubre del año pasado en un Congreso juvenil de los CEPT organizado por la Federación de estos Centros donde yo me jubilé. Ese fue nuestro bautizo con este segundo libro. Después fuimos a Misiones, una provincia donde este sistema está muy extendido.

Taller sobre Pedagogía de la Alternancia en el Profesorado de San Vicente, Misiones

— ¿Cómo resultó ese viaje?

— Nos recibieron maravillosamente las 32 EFAS, Escuelas de la Familia Agrícola misioneras, así se llaman las escuelas de alternancia en esa provincia, y también sus Institutos de formación. Nuestro viaje coincidió con el festejo de los 40 años de la primera EFA, que se creó en 1986, en San Ignacio de Loyola. Además, se honraba la memoria del fundador de las EFAS misioneras, el Padre José Marx en el 17 aniversario de su fallecimiento.

Lectura de párrafos del libro y proyección de imágenes y videos enviados de Francia

— Comentaste en tus redes que fue una agenda muy intensa.

— Sí, tuvimos cinco Encuentros de trabajo en la semana del 22 al 27 de Junio. Tuvieron lugar en Ruiz de Montoya, que fue el hogar del Padre Marx, en Capioví y su profesorado Procaypa (Profesorado en Ciencias Agrarias y Protección Ambiental), donde se forman los futuros docentes de alternancia; en San Vicente, en la sede UNEFAM (Unión de Escuelas de Familias Agrícolas de Misiones) con docentes de toda la provincia y el Profesorado de Agronomía y Biología y la Comunidad 2 de Mayo, con su EFA Jesús de Galilea.

Entrega de libros a los asistentes

—¿Quiénes asistían a estos encuentros de presentación del libro?

—Participaron los protagonistas fundacionales de estas escuelas, padres y docentes, funcionarios actuales, rectores de todas las EFAS, profesores, alumnos y otros invitados especiales. Una verdadera celebración de la educación rural que fue seguida por la televisión y las radios regionales.

Durante la entrega de libros

— ¿En qué consistieron las actividades?

— Primero, tengo que decir que fueron muy participativas. Empezaban con un momento de presentación del libro, con instancias de lecturas de sus tramos más significativos, luego venía el intercambio de preguntas y experiencias propias de cada actor. Desde Francia, la familia Peyrat envió un video. Muy emocionante e inspirador. Y, al finalizar, cada EFA e Institución participante se llevaba un lote de 10 libros.

Presentación de

—¿Cuál es el sentido de esta entrega de libros?

— Una función pedagógica. Al editar El Libro de mi vida encargamos 1200 ejemplares. La decisión fue entregar 10 libros a cada escuela de alternancia argentina —existen unas 120 distribuidas en 6 provincias—. El libro contiene 100 fotos, cartas personales, diarios de época, etc. Pero además un Plan de Búsqueda, que es una herramienta esencial de investigación del sistema de alternancia, por la cual los jóvenes se proponen conocer su entorno, historia y raíces. Con el incentivo que significa la vida de Yves, proponemos encontrar los puntos en común, las diferencias, la juventud en tiempos de sus abuelos, la vida en el campo de antaño y aprovechar para conocer mejor los rasgos sobresalientes de un siglo XX que marcó al mundo. El libro de mi vida es el vehículo ideal para ello.

Taller en el Profesorado de San Vicente

— ¿Cuáles son los próximos pasos para la difusión del libro?

—Continuaremos visitando las provincias donde están radicadas las escuelas de alternancia. Hablo en plural porque estoy siempre acompañado de mi esposa y fotógrafa, Diana Manos. Ya hicimos estas recorridas con El libro de Lauzun, durante 2024 y 2025, y seguiremos ahora. En realidad, el viaje empezó en 1935 en Sérignac y nunca se detuvo. Solamente que cada gran etapa tiene diferentes protagonistas. Yo participo de la presente con estos dos hermosos libros en mis manos. Y quiero agradecer especialmente a la Fundación Padre Marx, a la UNEFAM, al SPEM (Servicio Provincial de Enseñanza Privada de Misiones) y a los Profesorados y EFAS que nos recibieron. Y también a los amigos personales: Juan Leszek, Celso Limberger y Guillermo Bulak que nos colmaron con el cariño y calidez de los corazones del pueblo misionero.

Los libros en su versión francesa y en castellano

Fuente: Infobae