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Julio en la memoria histórica dominicana y el 150 aniversario de la muerte de Duarte

Julio en la memoria histórica dominicana y el 150 aniversario de la muerte de Duarte

Julio constituye un mes de gran significado en la historia universal y no solo porque esté dedicado al gran militar y político romano Julio César. Diversos procesos históricos como la Revolución Francesa (14 de julio de 1789), la independencia de los Estados Unidos (4 de julio de 1776) y de otros países latinoamericanos, sucedieron o se iniciaron en este mes.

En la República Dominicana de igual forma sucedieron diversos acontecimientos de gran relevancia histórica. El 2 de julio se conmemora la muerte en 1901 de Concepción Bona y el 4 de julio se recuerda el fusilamiento en El Cercado (San Juan de la Maguana) del prócer Francisco del Rosario Sánchez en 1861. El 10 de julio se recuerda la evacuación de las tropas españolas en 1865 durante la Guerra Restauradora, mientras que el 12 de julio se recuerda la desocupación del país por parte de Estados Unidos en 1924 y que dio paso a lo que en la historiografía dominicana se conoce como la Tercera República. El 16 de julio se celebra la fecha de la fundación de la sociedad secreta La Trinitaria que sembró las bases de la independencia. El 21 de julio se conmemora el fallecimiento en 1932 de Emilio Prud’Homme, autor de las letras del Himno Nacional Dominicano y el 26 de julio el ajusticiamiento del dictador Ulises Heureaux (Lilís) en 1899.

Julio es la fecha que conmemora la muerte del Padre fundador de la República Juan Pablo Duarte. Justamente el pasado 15 de julio la República Dominicana estuvo conmemorando el sesquicentenario del fallecimiento de Juan Pablo Duarte. Fundador de la sociedad secreta La Trinitaria, La Filantrópica y La Dramática; luchó por la creación de una Nación libre e independiente de toda dominación extranjera y murió a los 63 años en Caracas, Venezuela, el 15 de julio de 1876. Sus restos fueron trasladados al país en 1884 en la goleta Leonora y llevados a la Catedral Primada de América. Actualmente sus restos reposan en el Altar de la Patria.

Con el propósito de organizar, coordinar y ejecutar los actos, actividades y programas conmemorativos destinados a honrar la vida, el pensamiento y el legado del Padre de la Patria se creó mediante el Decreto número 245-26 del 16 de abril de 2026 la Comisión para la Conmemoración del Sesquicentenario del Fallecimiento de Juan Pablo Duarte. La Comisión presidida por la vicepresidenta de la República (Raquel Peña), la integraron el ministro de Defensa (teniente general Carlos Antonio Fernández Onofre); la ministra de Interior y Policía (Faride Raful); el ministro de Cultura (Roberto Ángel Salcedo); el presidente de la Academia Dominicana de la Historia (Miguel Reyes Sánchez); la alcaldesa del Distrito Nacional (Carolina Mejía); el arzobispo coadjutor de la Arquidiócesis de Santo Domingo (Monseñor Carlos Tomás Morel Diplán); el presidente de la Comisión Permanente de Efemérides Patrias (Juan Pablo Uribe); el presidente del Instituto Duartiano (Wilson Gómez Ramírez) y el destacado historiador Frank Moya Pons.

Las actividades conmemorativas organizadas a través de la Comisión fueron diversas e incluyó honores militares, ofrendas florales, izamiento de banderas, desfiles y actos religiosos en todas las gobernaciones del país y los ayuntamientos en las que participaron además de las instituciones públicas, las entidades vinculadas a la promoción de la cultura, la historia y la educación. Además, en todas las catedrales del país se realizó una Eucaristía, al igual que en las principales parroquias. En la Catedral Basílica Metropolitana de Santa María de la Encarnación, la solemne Eucaristía estuvo presidida por monseñor Carlos Tomás Morel Diplán, arzobispo coadjutor de la Arquidiócesis de Santo Domingo. En la celebración estuvieron presentes las principales autoridades legislativas, militares, gubernamentales y civiles, así como miembros del cuerpo diplomático y numerosos fieles. En la homilía Morel destacó que “Duarte no solo fue un líder patriótico, sino un hombre profundamente marcado por la fe cristiana, que hizo de la verdad, la justicia, la libertad y el servicio al bien común los pilares de su vida y de su compromiso con la Nación”. Enfatizó que “la fe acompañó el camino histórico de Duarte, la cruz iluminó sus luchas y su entrega sigue siendo una llama para quienes hoy estamos invitados a construir una sociedad más justa y fraterna”.

Como parte de la jornada conmemorativa también se realizó una ceremonia en el Palacio Nacional presidida por el presidente Luis Abinander en la que se puso a circular el libro “Cátedra Juan Pablo Duarte: Democracia Constitucional”, obra que constituye un aporte a la historiografía de Duarte y a la comunidad académica. El texto recoge las conferencias que los intelectuales e historiadores Frank Moya Pons, Juan Daniel Balcácer, Miguel Reyes Sánchez, Flavio Darío Espinal, Leonel Fernández Reyna y Roberto Álvarez dictaron entre 2021 y 2026 en el marco de la Cátedra. De igual forma, fue presentada la medalla conmemorativa del 150.º aniversario del fallecimiento de Duarte.

Durante el “Festival del Libro y la Cultura Dominicana 2026” celebrado en New York, se dedicó una agenda especial para homenajear a Duarte. Se realizaron diversas actividades relacionadas con su vida, pensamiento político y social y su legado, que incluyeron conferencias, presentaciones de libros, la proyección del documental “Un joven llamado Juan Pablo Duarte”, y múltiples actividades artísticas. De igual manera, en la 28a. Feria Internacional del Libro Santo Domingo 2026 (FILSD 2026), que se celebrará del 24 de septiembre al 4 de octubre de 2026, dedicada al filósofo, poeta y ensayista José Mármol también se realizarán actividades para honrar la memoria de Duarte.

El 150 aniversario de la muerte de Duarte es una oportunidad para reafirmar el legado de su pensamiento y a la vez promover sus ideales marcado por el respeto a la Constitución y a la Ley, la defensa de la libertad, la soberanía, la democracia y su amor, entrega y compromiso por la República Dominicana. Referente ético y moral, este aniversario es una ocasión propicia no solo para rendirle homenaje a quien consagró su vida por la independencia nacional y por el pueblo dominicano, sino también, para reafirmar y mantener vivo los valores que guiaron su conducta como fue la fe, la justicia, el patriotismo, el trabajo, el servicio, la perseverancia, la integridad, honestidad, y transparencia que lo hacen un modelo para todos los dominicanos.