
SANTO DOMINGO ESTE.– La comunidad de Maquiteria vive momentos de consternación tras la muerte de Reibel Rivera, ocurrida este lunes en el marco de un operativo de la Policía Nacional, cuyas circunstancias se encuentran bajo investigación.
De acuerdo con las versiones ofrecidas por familiares y testigos, el joven habría recibido disparos dentro de su vivienda, donde se encontraba junto a su abuela y su hermana menor, de apenas siete años.
La familia denunció que, tras el suceso, los agentes presuntamente confiscaron los teléfonos móviles de los presentes, con el propósito de impedir que se documentaran imágenes o videos del incidente.
La situación generó un profundo malestar en el sector, donde vecinos y allegados han salido a las calles para exigir que se esclarezcan los hechos y se determine la responsabilidad de los agentes involucrados. “No queremos encubrimiento, queremos justicia”, expresaron residentes durante una manifestación espontánea realizada la tarde del lunes.
Hasta el momento, la Policía Nacional no ha emitido un comunicado oficial sobre lo sucedido, mientras que el caso fue remitido a las autoridades competentes para iniciar las indagatorias correspondientes.
Organizaciones comunitarias y defensores de los derechos humanos han solicitado que la investigación se lleve a cabo con transparencia, subrayando que la violencia institucional no puede quedar impune.
La muerte de Reibel Rivera ha colocado nuevamente en el centro del debate el uso de la fuerza por parte de los cuerpos de seguridad y el impacto de sus operativos en zonas vulnerables.
La población de Maquiteria, visiblemente indignada, aguarda respuestas claras que permitan establecer la verdad de lo ocurrido.

