
El comunicador cuenta cómo enfrentó el diagnóstico de autismo de su hija y asumió la crianza como papá soltero
Antes de cumplir la mayoría de edad, Josué Vera ya era padre. A los 17 años recibió en sus brazos a su hija Dayerlin, una niña que fue diagnosticada con el espectro autista. Poco después, según relata, también enfrentó el abandono de la madre de la niña. Desde entonces, asegura, le ha correspondido asumir solo la crianza.

“Mi nombre es Josué Vera, venezolano de 33 años, y 10 años aquí en mi amada isla. Soy papá de una única hija, en condición del espectro autismo”, cuenta.

De acuerdo a Vera, los papás no son tan visibles con el trabajo que hacen muchas veces, porque está más normalizado de que las madres son las que siempre llevan ese rol. “Existe un alto porcentaje, de hecho, de padres que nos ha tocado tomar ese rol, como decimos nosotros en Venezuela, por el mango”, confesó en un audiovisual especial por el Día de los Padre de Multimedios del Caribe. En su caso, le ha tocado criar a su hija solo desde que fue diagnosticada.
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“Nunca había hablado de eso. Mi hija fue diagnosticada cuando tenía dos años y seis meses, y pues debido a ese diagnóstico, la mamá no pudo con la noticia y lamentablemente nos abandonó. Es la palabra, suena cruel, pero es la verdad”, confesó.
A partir de ese momento, dice, tuvo que asumir una responsabilidad para la que no se sentía preparado.“Me tocó a mí solo afrontar, siendo un niño también, teniendo 17 años, me tocó afrontar esa realidad de ser papá soltero y además de ser un papá azul”, indicó.
A Vera le ha tocado asumir la parte ruda de papá cuando hay que hacerlo, pero también le ha tocado asumir esa parte emocional.
“Todos los papás azules creo que van a corroborar con lo mismo y es que los niños con el espectro autista son excesivamente intensos para todo, para dar amor, para exigir, para cuando les gusta algo, para cuando quieren algo o para cuando se les cancela algo. Creo que es parte de su día a día, es lo normal dentro de ellos”, manifestó, señalando que a la vez también son personas intensas para amar.
“Realmente el amor que da un niño azul, eso es increíble… es incondicional. Mira, yo te voy a decir que creo que nunca había conocido un amor tan incondicional y genuino como lo he conocido con mi hija”, compartió el joven comunicador.
Según Vera, muchas veces se quiere romantizar de que los hombres son fuertes. “Claro que he llorado, claro que me he sentido mal…No te puedo hablar igual de los primeros 10 años de mi hija a los últimos 6 años, porque no ha sido lo mismo, ha sido un proceso de aprendizaje para ella y para mí, porque todo esto fue nuevo”, expresó el joven venezolano.
Sobre cómo describe su experiencia como padre dice: “Amor genuino, definitivamente, lo resumiría en su totalidad en lo que me ha convertido a mí el ser padre”, explicó.
Cuando Vera recibió esta noticia que hoy describe como una sorpresa de la vida, y que hoy la ve como una maravilla, como un regalo de Dios de haberse convertido en un papá azul, sintió frustación. “No voy a venir aquí a mentirte y a decirte que siempre he sido un papá abnegado y que siempre he sido el papá más amoroso del mundo. No, no, por muchísimos años, creo que a lo largo de 4 o 5 años, yo simplemente renegaba y decía, ¿por qué yo? ¿por qué a mí? O sea, ¿pero por qué me toca hacer esto? Hasta que comprendí que realmente mi hija vino a ser mi propósito de vid”, subrayó.
Vera es fiel creyente de que Dios siempre se ha encargado de, a pesar de lo que ha vivido, de darle ese toquecito de sabiduría. “Todo tiene su tiempo, todo tiene su proceso”, argumentó sobre todo lo que ha superado durante la crianza de su hija.
Migración
Hace 10 años llegó a RD
Hace una década emigró a República Dominicana junto a su hija cuando tenía cinco años. “Mi decisión de venirme a República Dominicana fue muy repentina por algo personal”, explicó. La mudanza, asegura, tuvo consecuencias para la niña. “Fue como un doble trabajo que me tocó hacer; empezar de cero en un país donde no conocía a nadie y porque mi hija psicológicamente retrocedió tres años atrás. Cuando llegamos aquí mi hija se le olvidó el abecedario, los números, o sea tuvimos que empezar de cero”, dijo Josué Vera.
Proceso
Sabiduría
El comunicador venezolano asegura que Dios siempre se ha encargado de, a pesar de lo que he vivido, de darle ese toquecito de sabiduría, de esperar y que todo tiene su tiempo, todo tiene su proceso. “Y no te lo voy a romantizar, no fue fácil, los primeros años en República Dominicana con mi hija no fue nada fácil”, reveló en el especial por el Día de los Padres.
