
El periodista de CDN relata cómo el fallecimiento de pequeña de ocho años marcó su vida familiar
El 2 de junio de 2015, a las 6:50 de la mañana, el periodista José Adriano Rodríguez se convirtió en padre de mellizos: Adriano de Jesús y Sharaly. Según Rodríguez, aquel momento llegó después de la pérdida de un embarazo de cinco meses. La bebé se llamaría Monserrat.

Rodríguez publicaba a los mellos en las redes sociales. Sus fotos salían en el “feed” del Facebook de sus amigos, colegas y seres queridos. “Se hicieron famosos porque yo en las redes siempre vivía con una campaña de: ¡Ahí vienen los mellizos! Tengo muchos amigos fotógrafos que siempre me ayudaron”, explicó el periodista de CDN en un especial por el Día de los Padres de Multimedios del Caribe.

La familia volvió a crecer en 2024 con el nacimiento de Samadhi. Sin embargo, ese año les iba a dar un trago amargo a la familia y a quienes apreciaban y se divertían con las ocurrencias de Sharaly en las redes.
“Posteriormente hace 2 años nació Samadhi, y lamentablemente hace 2 años también perdimos a Sharaly de ocho años (afectada por dengue y neumonía)”, expresó Rodríguez sobre la pérdida de su niña.
Aseguró que lo más difícil ha sido aceptar su ausencia. “Sigue siendo lo más difícil asumir que ella no está. Muchas veces pensamos que es un sueño. Uno se despierta a veces creyendo que está ahí”, confesó frente a las cámaras.

Cuando muere Sharaly, su esposa estaba embarazada de siete meses. Samadhi nació dos meses después de su muerte.Lejos de separar su familia, afirmó que esa experiencia obligó a apoyarse mutuamente. “Nosotros nos hemos apoyado y fortalecido. Eso ha sido una parte fundamental que le puedo recomendar a cualquiera que haya tenido la pérdida de un niño: darse apoyo”, destacó.
Aunque recibió recomendaciones para buscar ayuda psicológica o apoyo religioso, considera que encontró su principal sostén en el núcleo familiar.
Como padre, admite que la pérdida cambió su manera de relacionarse con sus hijos. “Una de las cosas que uno adquiere, y que quizás no es buena, es que a raíz de una pérdida uno se vuelve sobreprotector de los hijos, porque no quiere volver a que le pase eso”, indicó.
Sobre Adriano de Jesús dice que ha tratado de no sobreprotegerlo, sino de enseñarle a que sea fuerte y a que sea independiente para que en un futuro logre enfrentarse a dificultades sin problemas.
Sobre Samadhi, dice que se ha convertido en una fuente de alegría para la familia. “Ella es la alegría…Ella llegó para poder soportar todo lo que hay”, resaltó.
Rodríguez durante la entrevista dijo:“La vida me ha quitado tanto que ya no le tengo miedo”. Entonces ya lo que queda es luchar por lo que está”. Así como: “La muerte de un hijo es la única muerte que no tiene nombre”.
Por eso insiste en que no existe una superación definitiva.“Uno tiene que aprender a vivir y superar el dolor día a día. No es algo que tú lo superaste ya…”.
Cuando define lo que significa ser padre, Rodríguez comentó que lo mejor que le puede pasar a un hombre es ser responsable con sus hijos. “El amor más puro que un hombre puede tener es hacia un hijo o una hija. Es el amor que no tiene ningún tipo de interés”, concluyó el periodista.


Amor de padre
“El amor más puro que un hombre puede tener es hacia un hijo o una hija. Es el amor que no tiene ningún tipo de interés”
