
SANTO DOMINGO — El huracán Humberto escaló a categoría 5, la máxima en la escala Saffir-Simpson, con vientos sostenidos de 260 km/h y ráfagas aún más intensas, convirtiéndose en el segundo ciclón de máxima intensidad de la temporada en el Atlántico.
Sin embargo, la República Dominicana está fuera de peligro. Según el último boletín del Centro Nacional de Huracanes (NHC) y el Instituto Nacional de Meteorología (INM), Humberto se encuentra a 890 kilómetros al noreste de Punta Cana y se desplaza hacia el oeste-noroeste a 17 km/h, en una trayectoria que lo aleja progresivamente del Caribe.

“No representa amenaza directa para el territorio nacional”, confirmaron las autoridades meteorológicas. Se prevé que en los próximos días el ciclón gire hacia el Atlántico norte, alejándose definitivamente de las islas y costas del Caribe.
Mientras tanto, las lluvias que afectan zonas del sur, suroeste, Cordillera Central, norte y noroeste del país no están relacionadas con Humberto, sino con los efectos indirectos de la cola de la Depresión Tropical Nueve, un sistema en desarrollo que podría convertirse pronto en la Tormenta Tropical Imelda.

Estas precipitaciones podrían generar acumulaciones moderadas de agua, especialmente en áreas con drenaje deficiente, pero no se anticipan eventos severos ni riesgos inminentes para la población.
Aun así, las autoridades insisten en mantenerse informado a través de canales oficiales. “La vigilancia es constante”, señaló un vocero del INM. “Monitoreamos ambos sistemas en tiempo real para detectar cualquier cambio, por mínimo que sea”.

La lección de temporadas pasadas es clara: la calma no significa descuido. Por eso, Protección Civil y organismos de emergencia mantienen protocolos activos, listos para actuar si las condiciones cambian.
Por ahora, Humberto es un gigante del océano… pero no nuestro problema.
Y eso, en plena temporada ciclónica, es una muy buena noticia.


