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Hiperconectividad: efectos en sueño, mente y cuerpo según la UNAM

Hiperconectividad: efectos en sueño, mente y cuerpo según la UNAM

La tecnología ha cambiado radicalmente la manera en que las personas estudian, laboran y se vinculan socialmente. No obstante, el tiempo prolongado frente a dispositivos electrónicos genera inquietudes sobre sus consecuencias para la salud física y mental, según un análisis de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM).

En la charla titulada “Trastornos del sueño y mentales inducidos por el uso de las tecnologías de la información y la comunicación”, expertos de la UNAM examinaron cómo la hiperconectividad incide en el descanso nocturno, el equilibrio emocional y las rutinas cotidianas.

La luz azul y su impacto en el ciclo del sueño

  • La luz que emiten los teléfonos inteligentes y las computadoras interfiere con el ritmo circadiano natural.
  • Usar estos aparatos durante la noche disminuye la producción de melatonina, una hormona esencial para conciliar el sueño.
  • Entre las consecuencias más habituales están: dificultad para dormirse, despertares nocturnos, sueño ligero y cansancio durante el día.

El doctor Fructuoso Ayala Guerrero señala que las células de la retina detectan la luz azul y envían señales al cerebro que bloquean la iniciación del sueño. Si este comportamiento se vuelve constante, pueden aparecer síntomas crónicos de insomnio.

Dormir mal perjudica el rendimiento diario

El sueño cumple funciones vitales como la consolidación de la memoria, el aprendizaje y la gestión de las emociones. Cuando el descanso es inadecuado:

(Captura de pantalla)

  • Se reduce la capacidad de atención y la velocidad para procesar información.
  • Aumenta la dificultad para resolver problemas y retener nuevos conocimientos.
  • En los estudiantes, se observa un menor desempeño académico y falta de motivación.
  • En el ámbito laboral, crece la probabilidad de cometer errores, baja la productividad y se incrementa el riesgo de accidentes.

Riesgos a largo plazo por falta de sueño

  • Se eleva el peligro de padecer enfermedades cardiovasculares y trastornos metabólicos.
  • Se favorece la aparición de obesidad y diabetes tipo 2.
  • El sistema inmunológico se debilita, lo que facilita infecciones y retrasa la recuperación.

El descanso nocturno resulta fundamental para reparar tejidos y regular procesos hormonales. La privación crónica del sueño, advierten los especialistas, puede deteriorar la salud general de manera significativa.

Ansiedad y dependencia: las caras ocultas de la hiperconectividad

El uso intensivo de la tecnología digital genera tensión psicológica y patrones de comportamiento poco saludables.

Principales efectos psicológicos:

  • Ansiedad por estar permanentemente disponible y al día (conocido como FOMO).
  • Agotamiento mental, irritabilidad y dificultad para relajarse.
  • Necesidad imperiosa de revisar mensajes, redes sociales y notificaciones de forma constante.

Las plataformas digitales están diseñadas para capturar la atención de manera continua, lo que fomenta el estrés y la fragmentación de la concentración.

Atención dividida y problemas de concentración

  • Las notificaciones digitales interrumpen las tareas y reducen el rendimiento intelectual.
  • Cada alerta obliga al cerebro a cambiar de actividad, dificultando mantener el enfoque durante periodos prolongados.
  • El hábito de atender múltiples estímulos digitales debilita la capacidad de concentrarse en una sola actividad.

¿Por qué es tan difícil dejar el celular?

Las redes sociales y las aplicaciones utilizan sistemas de recompensa inmediata —como “me gusta”, comentarios o mensajes— que liberan dopamina, generando sensaciones de placer y satisfacción.

Esto puede provocar:

  • Una necesidad creciente de revisar los dispositivos en busca de esas recompensas digitales.
  • Ansiedad cuando no se tiene acceso al teléfono móvil.
  • Dificultad para controlar el tiempo de uso y afectaciones en la vida diaria.

El verdadero problema no es solo el tiempo frente a la pantalla, sino el impacto que tiene en el sueño, la salud emocional, el rendimiento y las relaciones personales.

Daños físicos de la conexión permanente

  • Fatiga visual digital: ojos secos, irritación, visión borrosa y cefaleas.
  • Dolores musculares en cuello, hombros y espalda debido a posturas incorrectas.
  • Sedentarismo, que incrementa el riesgo de obesidad y enfermedades cardiovasculares.

¿Cómo lograr un equilibrio saludable?

Las tecnologías de la información y la comunicación han traído avances significativos en educación, salud y comunicación. El maestro Marcos Verdejo Manzano destaca que el impacto depende del uso que cada persona les dé.

Recomendaciones para adoptar hábitos digitales saludables:

  • Limitar el uso de pantallas antes de dormir.
  • Establecer horarios de desconexión y desactivar notificaciones innecesarias.
  • Fomentar actividades recreativas que no involucren dispositivos electrónicos.
  • Guiar el uso de la tecnología en niñas, niños y adolescentes.
  • Evitar el uso del celular mientras se conduce.

Fuente: Infobae