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Gafas inteligentes de Meta ya integran reconocimiento facial, revela investigación

Gafas inteligentes de Meta ya integran reconocimiento facial, revela investigación

El gigante tecnológico Meta ha añadido discretamente en el software de sus gafas inteligentes los componentes necesarios para el reconocimiento facial, una tecnología que, aunque todavía no está disponible para los usuarios finales, ya forma parte de la aplicación Meta AI para dispositivos móviles, de acuerdo con una investigación publicada por el portal Wired. El hallazgo fue corroborado por el Laboratorio de Amenazas de la Electronic Frontier Foundation (EFF) y ha reavivado el debate sobre la privacidad y el uso de datos biométricos en la era digital.

El informe de Wired señala que, desde principios de enero de este año, Meta incorporó de manera silenciosa en su aplicación Meta AI —que supera las 50 millones de descargas— el código necesario para habilitar el reconocimiento facial. Esta funcionalidad, identificada internamente con el nombre clave “NameTag”, permite que las gafas inteligentes identifiquen rostros y vinculen información relevante sobre las personas que aparecen en el campo de visión del usuario.

Cuando NameTag se encuentra operativa, según la investigación, convierte los rostros captados por las gafas en firmas biométricas únicas y compara esos datos con una base de datos local almacenada en el teléfono del usuario. El sistema no solo genera huellas faciales, sino que está diseñado para actualizarse y recibir datos desde los servidores de Meta, aunque la compañía insiste en que no tiene planes de crear una base de datos centralizada.

El hallazgo revive polémicas previas sobre el manejo de datos biométricos y demandas contra Meta en Estados Unidos. (Reuers)

Implicaciones para la privacidad y el consentimiento

El Laboratorio de Amenazas de la EFF verificó mediante análisis estático que el código fuente de Meta AI contiene los elementos necesarios para el reconocimiento facial. Cooper Quintin, tecnólogo sénior de la organización, declaró en declaraciones recogidas por Wired:

“A pesar de las miles de millones de razones para no hacerlo, Meta parece haber creado la capacidad de convertir a sus clientes en una máquina de vigilancia distribuida”.

El experto advierte que esta tecnología puede normalizar el seguimiento biométrico sin el consentimiento explícito de las personas que son captadas por las cámaras de las gafas.

La EFF sostiene que la arquitectura de la base de datos, aunque reside en el teléfono del usuario, está preparada para recibir instrucciones y actualizaciones directamente de Meta, lo que incrementa las preocupaciones sobre posibles usos indebidos o violaciones de la privacidad de los datos.

A principios de año, el diario The New York Times informó que Meta trabajaba en funciones de reconocimiento facial para sus dispositivos inteligentes, aunque la compañía aún no ha comunicado oficialmente el despliegue de estas características.

La función NameTag podría transformar la privacidad en espacios públicos, advierte la Electronic Frontier Foundation. (Europa Press)

La postura de Meta sobre la investigación

En respuesta a la publicación de Wired, Ryan Daniels, portavoz de Meta, declaró por correo electrónico a CNET que el código de reconocimiento facial es únicamente una muestra de exploración tecnológica y que la compañía no ha tomado ninguna decisión definitiva respecto a su implementación. Daniels recalcó:

“Si decidimos implementar algo, lo haremos con detenimiento y total transparencia. Hay algo que podemos dejar claro: no vamos a crear una base de datos centralizada de rostros”.

Esta revelación ocurre varios años después de que Meta utilizara el reconocimiento facial para sugerir etiquetas en fotos subidas a Facebook, lo que derivó en una demanda colectiva por violaciones a la Ley de Privacidad de Información Biométrica de Illinois. La compañía acordó pagar 650 millones de dólares para resolver el caso y, en 2021, desactivó ese sistema en la plataforma, eliminando más de mil millones de registros biométricos almacenados.

La reincidencia en el desarrollo de este tipo de tecnologías revive inquietudes sobre el manejo de datos personales y el consentimiento, especialmente a la luz de los antecedentes legales y el escrutinio público al que ha estado expuesta la empresa.

Expertos critican la falta de directrices claras sobre el uso de reconocimiento facial en dispositivos inteligentes. (Europa Press)

Por ahora, la función NameTag permanece inactiva para el público general, pero la integración del código en el software de las gafas inteligentes sugiere que Meta evalúa caminos para su potencial despliegue. Las reacciones de organizaciones como la EFF y la respuesta pública ante los antecedentes de la empresa anticipan que cualquier movimiento hacia la implementación requerirá un debate profundo sobre los límites de la vigilancia tecnológica y las garantías de protección de datos personales.

Fuente: Infobae