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Fotógrafo revela los fallos que arruinan tus fotos del eclipse total

Fotógrafo revela los fallos que arruinan tus fotos del eclipse total

El próximo 12 de agosto de 2026, un eclipse solar total cruzará la Península Ibérica después de más de un siglo de ausencia, y capturarlo correctamente será cuestión de segundos. El fotógrafo de naturaleza Antonio Liébana, en declaraciones a National Geographic, advierte que la diferencia entre una imagen impresionante y un sensor dañado no depende del talento, sino de la preparación:

“En fotografía, la técnica es importante, pero en un eclipse lo es aún más la preparación. Cuando llegue ese instante irrepetible, no habrá tiempo para improvisar”.

España se encuentra en una ubicación privilegiada para este evento. La franja de totalidad atravesará Galicia, el Cantábrico, Castilla y León, el norte de Madrid, La Rioja, Navarra, Aragón, el sur de Cataluña, la Comunidad Valenciana y las Islas Baleares. La fase parcial comenzará sobre la península alrededor de las 19:30 horas, mientras que la totalidad, que apenas durará 76 segundos, se producirá cerca de las 20:30, con el sol ya muy bajo sobre el horizonte oeste.

Antes de considerar la composición o los ajustes de exposición, Liébana establece una regla inquebrantable: el equipo debe contar con un filtro solar instalado antes de apuntar hacia el sol.

“Recuerda que estarás exponiendo tu equipo fotográfico a una luz directa del Sol y esto puede dañar el sensor de tu cámara en segundos por el efecto lupa de los grupos de lentes de los objetivos”,

explica el especialista en la prestigiosa revista. El filtro recomendado es un ND100000 de al menos 16 pasos, colocado siempre delante del objetivo, nunca detrás. Las gafas de sol comunes, filtros fotográficos estándar o soluciones improvisadas no ofrecen protección suficiente, ni para los ojos ni para el sensor.

La única excepción a esta norma ocurre durante la totalidad, y solo para quienes estén dentro de la franja donde el eclipse sea completo.

“Cuando comienza la totalidad llega el momento decisivo: el filtro puede retirarse únicamente mientras el Sol permanezca completamente cubierto”,

detalla Liébana. En el instante en que reaparezca el primer destello solar, el filtro debe volver a su lugar de inmediato.

Elección del objetivo y configuración de la cámara

La selección del equipo varía según el tipo de imagen deseada. Para capturar los detalles del disco solar, las protuberancias y la corona durante la totalidad, Liébana recomienda un teleobjetivo de entre 200 y 600 milímetros. Por otro lado, un angular de 12 a 24 milímetros es ideal para integrar el eclipse en el paisaje, especialmente valioso el 12 de agosto, cuando el sol estará muy bajo y la luz tendrá tonos dorados de atardecer.

“Esta última opción puede ayudarte a escalar el Sol integrándolo en el encuadre junto a un punto de referencia”,

señala el fotógrafo.

Eclipse solar total. (Europa Press)

El trípode es, según Liébana, “un aliado imprescindible”, sobre todo con distancias focales superiores a 200 milímetros. Durante las fases parciales, la configuración sugerida comienza con ISO 100, apertura entre f/8 y f/11, y velocidades de obturación de 1/1000 a 1/4000 de segundo. Al llegar la totalidad, con el filtro retirado, es aconsejable reducir la velocidad hasta exposiciones de 1 o 2 segundos para captar la tenue corona solar y las protuberancias. El sistema de horquillado automático, o bracketing, ayuda a registrar toda la gama de luminosidad del fenómeno.

El enfoque automático suele ser otro punto débil. La recomendación de los astrofotógrafos es usarlo solo para una primera aproximación y luego fijarlo en modo manual, incluso con cinta adhesiva sobre el anillo si es necesario, para evitar que la cámara reajuste el enfoque durante la toma.

Momentos irrepetibles

Cada fase del eclipse tiene su propio carácter fotográfico. Justo antes de la totalidad aparecen las perlas de Baily, pequeños destellos que se filtran entre los valles del relieve lunar. Poco después surge el efecto del anillo de diamantes, cuando el último rayo de sol brilla con intensidad antes de desaparecer. Durante la totalidad emergen las protuberancias solares y la corona, estructuras invisibles el resto del tiempo. Liébana subraya en National Geographic que estos momentos requieren tener todo decidido de antemano:

“Ten claro lo que quieres hacer y deja poco a la improvisación”.

El experto aconseja realizar una simulación el día anterior para verificar el encuadre, calcular los tiempos de colocación y retirada del filtro, y confirmar que los ajustes previstos son viables. Quien llegue al momento de la totalidad sin haber practicado perderá segundos irremplazables en dudas técnicas.

Error habitual: solo mirar por el visor

Uno de los fallos más comunes entre quienes fotografían un eclipse por primera vez es dedicar los escasos segundos de totalidad a revisar imágenes, cambiar objetivos o ajustar parámetros. Esos momentos, como advierte Liébana, no vuelven.

“Solo quien haya planificado cada ajuste podrá dedicar esos breves segundos a contemplar, además de fotografiar, uno de los acontecimientos más extraordinarios que ofrece la naturaleza”,

escribe.

El zoom digital del móvil es otra trampa frecuente: amplía píxeles y degrada la imagen sin aportar detalle real. El zoom óptico, si el teléfono lo incorpora, es la alternativa válida. Para los usuarios de smartphone, bloquear el enfoque y la exposición sobre el sol antes de empezar a grabar evita que el software de la cámara reajuste el brillo automáticamente a medida que avanza el eclipse.

Plan alternativo contra el clima

Liébana dedica un espacio específico a la meteorología, un factor que los fotógrafos novatos suelen subestimar.

“Piensa que, en la zona donde tienes pensada la localización, especialmente en el norte y en áreas de montaña y costa, las tormentas y las nieblas son frecuentes en esta época del año”,

escribe en National Geographic. La recomendación es revisar el pronóstico con al menos tres días de antelación y tener preparado un lugar alternativo. A medida que se acerque la fecha, los modelos meteorológicos serán más precisos, pero contar con un plan B desde antes puede marcar la diferencia entre ver el eclipse y quedarse mirando nubes.

El eclipse total del 12 de agosto será el primero visible desde España desde 1905. El siguiente ocurrirá el 2 de agosto de 2027, con hasta 6 minutos y 23 segundos de totalidad sobre el sur de la península.

Fuente: Infobae