
La Administración Federal de Aviación (FAA) de Estados Unidos otorgó este lunes la certificación necesaria para que el Boeing 737-7 pueda operar vuelos comerciales. La compañía aeronáutica celebró el anuncio luego de los desafíos enfrentados durante la pandemia y por los cambios en los procedimientos de certificación.
«Esta importante certificación avala el rigor del diseño de nuestro avión y reconoce la determinación y la resiliencia de nuestro equipo de desarrollo del 737 Max», afirmó Stephanie Pope, presidenta y consejera delegada de la división de aviación comercial de Boeing.
El 737-7 es la versión más pequeña y con mayor autonomía de la familia 737 Max. Está configurado para transportar entre 135 y 160 pasajeros en dos clases y ofrece aproximadamente un 10% más de rango que sus modelos hermanos.
Al igual que otros aviones de la gama, el 737-7 reduce el consumo de combustible y las emisiones de CO2 en un 20%, y su huella acústica en un 50% en comparación con los aviones a los que suele reemplazar.
La aprobación de la FAA culminó un proceso de certificación de varios años, durante el cual Boeing tuvo que demostrar mediante diversas pruebas y análisis que la aeronave cumple con toda la normativa vigente.
Contexto de la certificación del 737 Max
A mediados del mes pasado, Boeing ya había informado que estaba cerca de certificar los modelos 737 Max 7 y 10 tras avanzar en la resolución de los problemas del sistema antihielo de sus motores, en un contexto marcado por años de retrasos.
En el caso del Max 10, la variante más grande con capacidad para 230 pasajeros y que compite con el A321neo, el modelo más vendido de Airbus, las pruebas de vuelo estaban completadas al 98%, con solo dos pendientes.
Los dos accidentes mortales del 737 Max ocurridos en 2018 y 2019 llevaron a las autoridades a examinar los sistemas del avión e inmovilizarlo durante casi dos años.
Como parte del proceso para que los modelos Max 8 y 9 regresaran al servicio, Europa exigió a Boeing que aumentara la resiliencia del Max ante cualquier fallo en sus sensores de ángulo de ataque antes de dar el visto bueno a los modelos Max 7 y 10.
Fuente: Infobae
