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España avanza como líder de grupo sin brillar ante una Uruguay desesperada

España avanza como líder de grupo sin brillar ante una Uruguay desesperada

La selección española cumplió con el objetivo inmediato: vencer a Uruguay y asegurar el primer lugar del grupo. Sin embargo, la actuación sobre el césped dejó una sensación agridulce. Los dirigidos por Luis de la Fuente hicieron lo justo y necesario para evitar un cruce tempranero con Argentina en la siguiente ronda. El partido careció de jugadas brillantes y de un fútbol vistoso. El gol de Baena fue la única chispa de la noche, pero llegó de manera casi fortuita, entrando lentamente en la portería de un Muslera claramente afectado por su propio error. España suma tres puntos vitales, pero las interrogantes sobre su rendimiento y capacidad de reacción crecen. De momento, el equipo avanza con la tarea pendiente de encontrar la sintonía perdida en su juego colectivo.

Un inicio tenso y con urgencias opuestas

Los primeros minutos del encuentro reflejaron la presión que envolvía al partido. España llegaba con relativa tranquilidad, sabiendo que un empate le bastaba. La situación era radicalmente distinta para Uruguay, que tenía la soga al cuello y la obligación de ganar para mantenerse con vida en el torneo. El técnico uruguayo, Marcelo Bielsa, había anticipado su plan: cortar las posesiones largas de España para ahogar su juego. Frente a esto, Luis de la Fuente insistió en la necesidad de mover el balón con rapidez para superar la presión charrúa. La primera advertencia llegó rápido: a los 60 segundos de juego, Lamine Yamal aprovechó un mal pase de la defensa uruguaya para robar el balón, aunque no logró concretar la jugada. España intentó repetir el guion del partido ante Arabia Saudí, donde un gol tempranero allanó el camino a una goleada. Pero Uruguay no estaba dispuesta a permitirlo.

Uruguay apuesta al contraataque y España se atasca

La estrategia de la Celeste fue clara desde el pitazo inicial: replegarse en bloque defensivo y salir lanzados al contraataque. Los pupilos de Bielsa apostaron por el juego vertical, enviando balones a la espalda de la defensa española y corriendo en velocidad. Con apenas tres pases lograban aproximarse al área defendida por Unai Simón. Esta dinámica provocó que España volviera a protagonizar una primera parte llena de dudas, sintiendo el ahogo constante de la intensidad uruguaya. El equipo de Luis de la Fuente no encontró la forma de mover el balón con la rapidez exigida por el ritmo del partido. Lamine Yamal intentó generar peligro con algunos desbordes individuales, mientras que Oyarzabal probó fortuna con disparos lejanos que no inquietaron al arquero.

El partido entre Uruguay y España (REUTERS/Daniel Becerril)
El partido entre Uruguay y EspañaFuente: REUTERS/Daniel Becerril

Un gol con fortuna define el partido antes del descanso

El reloj avanzaba sin que ninguno de los dos equipos lograra abrir el marcador. Cuando todo apuntaba a un empate sin goles al término del primer tiempo, llegó la jugada decisiva. Marcos Llorente recuperó un balón y envió un centro al área. El esférico encontró a Baena, quien con un giro rápido sacó un disparo. La jugada tuvo un desenlace desafortunado para Uruguay: un grave error de Muslera permitió que el balón, casi con timidez, terminara cruzando la línea de gol. El guardameta charrúa no pudo retener el esférico, que entró lentamente en la portería. Con esa ventaja mínima, el marcador se cerró y el partido se fue al descanso.

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Fuente: Infobae