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El uso inteligente de la nevera en verano

El uso inteligente de la nevera en verano

El calor obliga a los equipos a trabajar con alta frecuencia para conservar la temperatura interna adecuada

Abrir la nevera varias veces al día parece un gesto inofensivo, pero durante los meses más calurosos puede impactar tanto en la factura eléctrica como en la conservación de los alimentos.

En países tropicales como República Dominicana, donde las altas temperaturas son constantes, pequeños hábitos cotidianos pueden marcar una diferencia importante en el consumo energético del hogar.

María Fernanda Robles, Marketing Specialist Regional para Home Solutions de LG, explica que cada vez que la puerta de la nevera permanece abierta por mucho tiempo o se abre con demasiada frecuencia, el equipo pierde frío y debe esforzarse más para recuperar la temperatura interna.

“Muchos compresores no logran restablecer rápidamente la temperatura inicial, lo que obliga al sistema a trabajar con mayor intensidad, lo que aumenta el consumo de energía y afecta la frescura de los alimentos”, señaló Robles.

La especialista agrega que una mala organización interna también influye en el rendimiento del electrodoméstico. Una nevera demasiado llena dificulta la circulación del aire frío, mientras que una muy vacía pierde temperatura con mayor rapidez cada vez que se abre la puerta.

Aunque no existe un porcentaje exacto aplicable a todos los hogares, prácticas como abrir constantemente la nevera, mantener una distribución inadecuada de los alimentos o utilizar configuraciones incorrectas pueden incrementar entre un 5 % y un 15 % el consumo eléctrico.

Además del impacto en la factura, las variaciones constantes de temperatura aceleran el deterioro de los alimentos frescos y reducen su tiempo de conservación, aumentando el desperdicio en el hogar.

Las nuevas generaciones de refrigeradoras incorporan sistemas de inteligencia artificial capaces de adaptarse a los hábitos diarios de cada familia.

A través del análisis de patrones de uso —como los horarios de mayor actividad en la cocina o la frecuencia de apertura— el equipo ajusta automáticamente el nivel de enfriamiento para operar de manera más eficiente.

Según Robles, esta tecnología permite mantener una temperatura más estable, optimizar el consumo energético y mejorar la conservación de los alimentos sin modificar las rutinas del hogar.

En los primeros días de uso, el sistema comienza a recopilar información sobre el comportamiento diario de la familia. Sin embargo, los beneficios más notorios se perciben de manera gradual, a medida que la inteligencia artificial reconoce patrones y optimiza el funcionamiento del electrodoméstico.

Las altas temperaturas y la humedad propias del Caribe representan un reto adicional para las refrigeradoras. El calor obliga a los equipos a trabajar con mayor frecuencia para conservar la temperatura interna adecuada, mientras que la humedad acelera el deterioro de algunos alimentos frescos.

Ante esta realidad, los fabricantes han desarrollado tecnologías que permiten un enfriamiento más eficiente y estable, especialmente en regiones de clima tropical.

Los apagones y las variaciones eléctricas también afectan el desempeño de estos equipos. Durante un corte de energía, evitar abrir la puerta ayuda a conservar el frío interno por más tiempo. Una vez regresa la electricidad, se recomienda permitir que la nevera estabilice nuevamente su temperatura antes de abrirla constantemente.

Pequeñas acciones como organizar correctamente los alimentos, evitar aperturas innecesarias y revisar la configuración de temperatura pueden contribuir tanto al ahorro energético como a una mejor conservación de los productos en el hogar.

Temperatura
Muchos compresores no logran restablecer rápido la temperatura inicial, lo que obliga al sistema a trabajar con mayor intensidad, aumentando el consumo de energía y afectando los alimentos”.